Salud mental en era de Inteligencia Artificial

La inteligencia artificial (IA) está transformando el rendimiento humano. El alcance va más allá de la automatización de tareas: permite analizar en tiempo real variables como la atención, la carga cognitiva y los patrones de toma de decisiones. En este nuevo escenario, el desafío no es únicamente mejorar la productividad, sino hacerlo sin comprometer la salud mental.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 15 por ciento de la población en edad laboral vive con algún trastorno mental; mientras que, el World Economic Forum proyecta que la resiliencia, la gestión emocional y el pensamiento crítico serán habilidades esenciales en entornos cada vez más mediados por IA. Estos datos reflejan realidad ineludible: el rendimiento sostenible dependerá tanto de la tecnología como del equilibrio emocional de las personas.
La IA abre oportunidades para gestión más inteligente del desempeño; sin embargo, este potencial también implica riesgos si no se gestiona con criterio. La hiperoptimización (la búsqueda constante de máximo rendimiento) puede generar presión sostenida, menor autonomía y dependencia tecnológica.
Frente a este escenario, el concepto de “alto rendimiento” debe evolucionar. Ya no puede medirse únicamente en términos de velocidad o productividad, sino en su capacidad de sostenerse en el tiempo sin deteriorar la salud mental.
Desde esta perspectiva, el uso responsable debería orientarse a: Usarla para reducir la carga mental, delegando tareas repetitivas y liberando tiempo para actividades que requieren criterio humano y creatividad; Detectar a tiempo señales de estrés o fatiga, aprovechando la IA para anticipar el desgaste antes de que afecte la salud; Tomar decisiones con apoyo, no con dependencia, manteniendo siempre el juicio humano como eje principal; Poner límites en su uso diario, evitando la sobreexposición y la necesidad constante de recurrir a herramientas digitales y Proteger la información personal, especialmente cuando se trata de datos relacionados con la salud
“La inteligencia artificial tiene el potencial de convertirse en aliado estratégico para el bienestar, siempre que su uso esté centrado en la persona. El verdadero indicador de alto rendimiento no es hacer más, sino sostener la salud mental en el tiempo”, señala Carla Cevallos, jefe de Seguridad, Salud y Ambiente de Laboratorios Bagó. (I)
