Oferta académica garantiza calidad educativa

El vicerrector académico de la Universidad Técnica de Ambato, Santiago López, explicó las acciones emprendidas por la institución para regularizar la oferta académica y garantizar que todas las carreras funcionen conforme a la normativa aprobada por el Consejo de Educación Superior (CES). Señaló que el primer paso de la actual administración fue “poner la casa en orden”, luego de detectar inconsistencias en algunas carreras que ofrecían programas distintos a los autorizados oficialmente o que no cumplían con las horas académicas establecidas en los proyectos aprobados.
López indicó que la universidad busca evitar problemas futuros para los estudiantes al momento de registrar sus títulos profesionales, ya que cualquier irregularidad podría afectar la validez de la formación recibida. “Debemos respetar la normativa legal para no perjudicar a quienes estudian en nuestra institución”, afirmó.
El funcionario también se refirió al control en el número de estudiantes por aula. Explicó que, aunque anteriormente se permitía llenar aulas con hasta 40 estudiantes, los proyectos avalados por el CES establecen cupos máximos de 35 alumnos, e incluso de 25 en carreras del área de la salud. Por ello, la UTA decidió ajustarse estrictamente a esos parámetros con el objetivo de mantener estándares de calidad académica.
Asimismo, aclaró que la universidad nunca ha ofertado 3.000 cupos, como se ha mencionado en algunos espacios. Según detalló, históricamente la oferta ha oscilado entre 2.100 y 2.600 cupos por semestre, mientras que actualmente se mantienen alrededor de 2.025 plazas disponibles.
López sostuvo que uno de los grandes desafíos de la educación superior es equilibrar equidad, calidad y cantidad. En materia de equidad, destacó que existen políticas afirmativas impulsadas desde el sistema nacional de educación superior para beneficiar a sectores vulnerables. Añadió que la UTA entrega cerca de 2.000 becas dirigidas principalmente a estudiantes de quintil 1, madres embarazadas y jóvenes provenientes de zonas rurales o de otras provincias, permitiéndoles acceder y mantenerse en la universidad.
Respecto a la eliminación de la segunda postulación, explicó que esta decisión busca evitar engaños y actos irregulares fuera de la institución. Señaló que algunas personas ofrecían falsos cupos a cambio de dinero aprovechándose de las expectativas de los estudiantes. “En la UTA nadie obtiene un cupo pagando dinero; el ingreso depende únicamente de la nota obtenida en el examen de aptitud”, enfatizó.
Finalmente, indicó que la demanda estudiantil cambia según los ciclos Sierra y Costa. Mientras en el ciclo Sierra los cupos suelen llenarse completamente, en el ciclo Costa algunos espacios quedan vacantes debido a que varios aspirantes no alcanzan el puntaje mínimo requerido. A pesar de ello, destacó que la universidad mantiene niveles de admisión cercanos a los 2.000 estudiantes por semestre y resaltó que 16 carreras lograron completar sus cupos con estudiantes pertenecientes a cuadros de honor, incluidos jóvenes de sectores rurales beneficiados con políticas de inclusión.(I)
