Madrugada de requisa en el CPL Tungurahua

Carrusel, Policiales, Seguridad

Eran cerca de las 00:55 del jueves cuando, desde las pantallas del ECU-911, algo inusual llamó la atención: en la parte posterior del Centro de Privación de Libertad (CPL) Tungurahua, a la altura del Mercado América, una persona privada de la libertad aparentemente manipulaba un teléfono celular, un objeto prohibido dentro del sistema penitenciario.

La advertencia no tardó en movilizar al personal policial que avanzó de inmediato hacia el interior del recinto, acompañados por agentes de seguridad penitenciaria (ASP), con un objetivo claro: verificar la novedad y neutralizar cualquier irregularidad.

El recorrido los condujo hasta el pabellón tres, específicamente a la celda 21. Allí, en medio de un ambiente tenso y bajo estrictas medidas de control, se desarrolló el operativo de requisa. 

Lo que encontraron confirmó las sospechas: un teléfono móvil, un cargador USB tipo C y una pipa artesanal. Pero el procedimiento no estuvo exento de dificultades.

Según el reporte oficial, al intentar ingresar completamente a la celda para realizar una inspección más exhaustiva, los agentes se toparon con un obstáculo inesperado: la puerta estaba asegurada desde el interior, lo que limitó el accionar inmediato del personal y evidenció posibles mecanismos de control improvisados por los internos.

El hallazgo de un dispositivo móvil dentro de una celda vuelve a poner sobre la mesa una problemática persistente en los centros penitenciarios: el ingreso y uso de objetos prohibidos que pueden facilitar comunicaciones ilícitas o actividades delictivas desde el interior. (I)

Deja una respuesta