Se elevan casos de males respiratorios

Ciudad

El cambio climático estacional y la proliferación de patógenos han provocado un repunte significativo de enfermedades respiratorias en la provincia de Tungurahua. Esta preocupante situación epidemiológica se ve agravada por el progresivo abandono de las medidas de bioseguridad que la ciudadanía solía mantener con rigor.

Ante este escenario, el doctor Antonio Pico, médico general del Centro de Especialidades de la Cruz Roja, hizo un llamado urgente. El profesional advirtió que la variabilidad del clima actual crea las condiciones idóneas para que los virus y bacterias se propaguen con mayor facilidad en el ambiente.

El especialista señaló que un factor determinante en el aumento de contagios es la pérdida de la cultura preventiva tras la pandemia. La falta de aislamiento voluntario y el desuso del cubrebocas facilitan que una sola persona con sintomatología activa desencadene una rápida cadena de transmisión.

El riesgo se duplica en espacios laborales, escolares o familiares que carecen de una ventilación adecuada y continua. Al hablar, toser o estornudar, se liberan microgotas respiratorias cargadas de patógenos que permanecen suspendidas en el aire, convirtiéndose en el principal vehículo de contagio masivo.

Frente a dolores de garganta, congestión nasal, rinorrea, malestar general o alzas térmicas, el paciente debe actuar con responsabilidad inmediata. La Cruz Roja insiste en que las personas con síntomas son las primeras obligadas a utilizar la mascarilla de forma obligatoria y estricta.

Asimismo, se enfatizó la necesidad absoluta de retomar el lavado frecuente y correcto de las manos con agua y jabón. Al limpiarse la nariz o cubrirse la boca de forma inadecuada, las manos transportan fluidos que contaminan superficies comunes y propagan la enfermedad de forma silenciosa.

Para las personas sanas que buscan protegerse, la prevención se centra en evitar el contacto físico directo con personas afectadas. Costumbres sociales arraigadas, como el tradicional saludo de mano o el beso en la mejilla, deben suspenderse temporalmente si se detecta a alguien con malestar.

Mantener la higiene ambiental y la desinfección constante de los objetos compartidos es otra de las recomendaciones clave para frenar el brote. Frenar la actual ola de afecciones respiratorias depende directamente de la corresponsabilidad ciudadana y el retorno a los buenos hábitos de salud pública. (I)

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