Quinta Erraiz activó sesenta voluntarios

El colectivo Quinta Erraiz desempeñó un papel fundamental en la seguridad y asistencia ciudadana durante la reciente celebración de la Diablada Pillareña. Bajo el liderazgo de Henry Díaz, la organización movilizó a 60 voluntarios capacitados para intervenir en diversas emergencias, consolidándose como un aliado estratégico de la Unidad de Gestión de Riesgos del GAD Municipal de Píllaro.
La intervención del colectivo se centró en la coordinación de acciones preventivas y de respuesta inmediata ante la masiva afluencia de personas. Los voluntarios establecieron puestos de auxilio estratégicos para brindar atención prehospitalaria, asegurando que tanto los danzantes como los espectadores contaran con asistencia técnica frente a cualquier percance de salud.
Uno de los ejes principales de su labor fue la atención médica prioritaria a grupos vulnerables y turistas. El personal desplegado por Quinta Erraiz se encargó de vigilar el bienestar de niños, adultos mayores y personas con discapacidad, facilitando su movilidad y brindando cuidados básicos en un entorno de alta densidad poblacional.
En el ámbito preventivo, el colectivo lideró la guía de rutas de evacuación para garantizar una salida ordenada en caso de contingencias mayores. Esta labor informativa resultó esencial para mantener el orden en las calles principales de Píllaro, donde las comparsas y el público se congregaron de forma multitudinaria durante las jornadas del evento.
La gestión de bienestar infantil también fue una prioridad, activando protocolos específicos para la coordinación y localización de niños perdidos. Gracias a la red de comunicación establecida entre los voluntarios y las autoridades locales, se logró la rápida reunificación de menores con sus familias, evitando situaciones de angustia prolongada.
Para los integrantes de las diferentes partidas de la Diablada, el colectivo ofreció un servicio de traslado a los puntos de auxilio. Los danzantes, debido al peso de sus máscaras y la intensidad física de la danza, fueron monitoreados constantemente para prevenir incidentes graves derivados del agotamiento físico extremo durante los recorridos.
Según el balance presentado por Henry Díaz, las atenciones más frecuentes incluyeron casos de fatiga muscular, lipotimias, caídas accidentales y heridas leves. El equipo técnico intervino de manera oportuna en cada situación, estabilizando a los pacientes en los puestos de socorro antes de determinar si requerían un traslado a centros de salud mayores.
La labor de Quinta Erraiz ha sido destacada por la comunidad pillareña como un ejemplo de participación ciudadana en la gestión de eventos masivos. Su colaboración con el GAD local permitió que la festividad se desarrollara con mayores garantías de seguridad, reafirmando la importancia del voluntariado organizado en la protección de la cultura y la vida. (I)
