México perdió ante el mundo

Si bien no he sido futbolero y, por tanto, no podría hablar sobre técnicas, estrategias y particularidades deportivas dentro de la cancha de juego, sí soy ecuatoriano, y como tal, me veo obligado a expresarme frente a las deleznables acciones antideportivas de algunos hinchas mexicanos -y probablemente del mismo gobierno de ese país- antes, durante y después del partido en el que nuestra selección los enfrentó en su calidad de anfitriones por el Mundial de Fútbol 2026 y perdió.
No pienso ahora volver a describirlas porque son de conocimiento general, además, el mundo entero ya condenó ese grosero y en ocasiones atroz “apoyo” de los hinchas mexicanos a su selección. Decenas y decenas de comentarios en redes (con miles y miles de likes) lo dicen alto, fuerte y claro: no estuvo bien; fue antideportivo; es una vergüenza para México; no debían hacerlo; etc. Y lo han venido diciendo tanto comentaristas entendidos como gente que no, tanto mexicanos como ciudadanos de otros países y tanto famosos como gente común y corriente.
Y no es que todo eso fue “parte de la fiesta del fútbol” o que “siempre ha sido así” como alguien señaló con sobrada irresponsabilidad. Simplemente lo que hicieron no tiene justificación.
Dentro de todo, sin embargo, quiero ver a ese grupo de desadaptados con compasión. Sí, verlos como jóvenes que a lo mejor no recibieron suficiente amor en sus hogares y que aprovechan la ocasión para vomitar su resentimiento en la sociedad. Es así que, pienso que lo mejor sería compadecer su conducta.
No obstante, aparentemente habría algo mucho más perturbador y oscuro detrás de todo esto y que, a diferencia de aquellos malos hinchas, lo que relato a continuación no debería tener, bajo ninguna circunstancia, la más mínima conmiseración.
Me refiero a las supuestas amenazas de parte de la mafia narcoterrorista mexicana en contra de algunos jugadores de la Tri previo al encuentro, en las que habrían advertido que si México no gana, se las verían con los familiares de los jugadores ecuatorianos.
Hasta el momento nadie ha confirmado ni ha desmentido el rumor, incluso yo mismo en inicio me resistí a creerlo, pero han sido tantas las voces de alerta en redes (y muchas de total credibilidad) que ya me pusieron a pensar.
De ser verdad, lo cual, no es nada difícil, hay que decirlo claro: los carteles mexicanos habrían llegado al descarado extremo de meter sus garras en un partido oficial del Mundial, gracias, única y exclusivamente a la intervención (o, no intervención, mejor dicho) de los gobiernos socialistas de López Obrador y Claudia Sheinbaum quienes permitieron que México se consolidara como un narcoestado con frases como “abrazos no balazos” y “regresar a la guerra contra el narco no es opción”, respectivamente. Sí, la izquierda siempre adalid y defensora de criminales.
Por todo esto, México ya perdió el Mundial, pero, sobre todo, perdió ante el mundo. (O)
