La carta de George Washington a Simón Bolívar

Debemos recordar el 10 de Julio de 1815 el mensaje del Libertador: “ Id veloces a vengar al muerto, a ser la vida al moribundo, soltura al oprimido y libertad a todos. Sólo ejércitos aguerridos son capaces de sobreponerse a los primeros infaustos sucesos de campaña.
El que lo abandona todo por ser útil a su país, no pierde nada y gana cuánto le consagra”.
Cuan sacrificado y mal reconocido hoy en día es el maestro o profesor de la escuela o del colegio, comulgando ideas con el Libertador: “ El Director de una escuela, es decir el hombre generoso y amante de la Patria, que sacrificando su reposo y su libertad se consagra al penoso ejercicio de crear Ciudadanos al Estado que le definan, le ilustren, le santifiquen, le embellezcan y le engendren otros tan dignos, como él, es sin duda benemérito de la Patria: merece la veneración del Pueblo y el aprecio del gobierno. El debe alentarle y concederle distinciones honrosas”.
Tal es así que el 26 de Agosto de 1825 GEORGE WASHINGTON P. CUSTIS escribe una carta a BOLIVAR… “ Al honorable general Bolívar, Libertador Presidente, Simón Bolívar.
Libertador:
Un norteamericano, hijo adoptivo de Washington, os presenta por las honrosas manos del último de los generales del ejército de la Independencia Norteamericana, el venerable y buen Lafayette, una medalla conmemorativa del mérito y la fama de hombre más verdaderamente grande y glorioso
obsequio de su Estado natal y conservada por su familia desde la guerra de la Revolución. Junto con esta medalla os enviamos un retrato del Padre de nuestra Patria, al que acompaña un mechón de sus cabellos.
Aceptad. Libertador, estas ofrendas tributadas a vuestras virtudes y a los ilustres servicios que habéis prestado a vuestro país y a la causa del género humano que al bajar vos a vuestra egregia tumba, esas ofrendas se conserven en los archivos de la libertad de la América del Sur cual legado para las generaciones venideras.
Recibid, señor junto con las reverenciadas reliquias de su Jefe eterno, el homenaje de todos los norteamericanos que con sincera aclamación a vuestra gloria, os saludan como a Bolívar el Libertador, el Washington del sur.
