Cruz Roja de Quero incorpora voluntarios

La Junta Cantonal de la Cruz Roja Ecuatoriana en Quero celebró un emotivo acto oficial para incorporar formalmente a una nueva cohorte de servidores comunitarios. El evento marcó la culminación de un riguroso proceso de formación técnica y humanitaria, diseñado para preparar al personal ante situaciones de emergencia y asistencia social en la provincia de Tungurahua.
La ceremonia correspondió a la graduación de la tercera promoción de la Escuela de Voluntariado de la institución en este cantón. Con un profundo espíritu de servicio, las autoridades institucionales dieron la bienvenida oficial a 18 nuevos voluntarios. Los graduados cumplieron satisfactoriamente con todas las misiones y mallas curriculares exigidas durante el periodo de capacitación especializada.
Los nuevos integrantes del organismo se sumaron formalmente al movimiento humanitario más grande del mundo, asumiendo los principios fundamentales de la entidad. Los jóvenes y adultos certificados reafirmaron su compromiso de servir con total entrega, responsabilidad y solidaridad a los sectores más vulnerables de la sociedad civil y del sector rural.
La incorporación de este contingente de apoyo resulta clave para fortalecer la capacidad de respuesta operativa de la institución ante los retos climáticos y sociales de la zona. La dirigencia técnica resaltó la participación activa y la vocación de los aspirantes, cuyos perfiles permitirán optimizar las áreas de primeros auxilios, gestión de riesgos y atención comunitaria.
El evento ratifica el rol fundamental que cumplen las escuelas de formación local para descentralizar la ayuda humanitaria y preparar a la propia población ante incidentes. Con este nuevo grupo de apoyo, la delegación cantonal amplía su cobertura técnica, asegurando personal capacitado para intervenir de manera oportuna y eficiente cuando la comunidad lo requiera.
Las autoridades de la Cruz Roja de Tungurahua expresaron su felicitación pública a los incorporados y los motivaron a portar el emblema con el más alto honor y ética profesional. El acto concluyó en un ambiente festivo y familiar, donde los nuevos rescatistas y asistentes comunitarios fueron recibidos oficialmente como miembros plenos de la gran familia humanitaria global. (I)
