Al requerir capital, opta por membresias o acciones

Columnistas, Opinión

En ocasiones es complicado acceder a un crédito en el sector formal de la economía, tanto en la banca privada, como en cooperativas de ahorro y crédito, financieras o mutualistas (dependiendo el fin de la deuda), la exigencia de muchos trámites burocráticos, a veces no somos sujetos de crédito por falta de patrimonio, en ocasiones la presentación del impuesto a la renta no refleja ningún movimiento porque aún no hemos generado activos, ausencia de garantes o tasas de interés muy altas son limitantes.

Por este motivo el camino nos conduce al crédito informal, con todos los efectos que este fenómeno trae consigo, tasas de interés de usura, algunas reflejan una tasa diaria, las garantías involucran bienes reales que pueden ser rematados en poco tiempo a precios irrisorios si no cumplimos con pagos y, mas que todo existe una persecución física ante la falta de pago por un día (no se diga por más tiempo) con atentados que afectan hasta la vida misma de los deudores.

Sin embargo, una alternativa viable en estos días a fin de no estropear las ideas de negocios que nos propongamos, es emitir tanto membresías (que son las condiciones estipuladas de miembros de una organización, club o grupo selecto, implicando la afiliación a una comunidad y el acceso a beneficios exclusivos) o la formulación de acciones para captar capitales y contar con la liquides necesaria.

He visto muchos casos, empresarios que, por no abrir participaciones en sus empresas, optan por “hacerlas quebrar”, algunos incluso tienen deudas muy altas y pueden “salvarlas” si optan por membresías o acciones sin embargo no los consideran como opción válida o desconocen su contenido.

Mi padre me decía desde cuando yo era joven, “que no tenga temor a las sociedades, el contrato debe ser claro, tu debes tener en cuenta los porcentajes de inversión y lo que cada uno va a recibir en dinero luego de un período determinado, que debemos diferenciar entre accionista y administrador de la empresa” (aun cuando se trate del mismo accionista), separando las funciones de cada uno de ellos.

En el caso de membresías, el aporte y el uso de los servicios puede darse por un tiempo determinado, pero en el caso de compra de acciones, pasan a ser copropietarios permanentes.

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