Museos y naturaleza en Picaihua

Interculturalidad

El Auditorio del GAD Parroquial de Picaihua abrió sus puertas este sábado 10 de enero para acoger la Exposición del Museo Histórico Natural. Desde las 10:00 hasta las 16:00 horas, este espacio se transformó en un centro de aprendizaje dedicado a la difusión, valoración y conservación del patrimonio nacional. La iniciativa buscó conectar a la ciudadanía con el legado histórico y la biodiversidad que define al territorio ecuatoriano.

El objetivo principal de esta jornada fue educar a las futuras generaciones sobre la importancia crítica de la conservación del medio ambiente. Por medio de muestras tangibles, los asistentes observaron de cerca diversas especies y entender el papel que cada una desempeña en el ecosistema. 

Durante el recorrido, los grupos de niños recibieron explicaciones detalladas sobre la dieta y el comportamiento de los animales. Los guías enfatizaron la diferencia entre especies omnívoras, herbívoras y carnívoras, despertando la curiosidad de los más pequeños. Entre los datos destacados, se explicó cómo ciertos ejemplares se alimentan de brotes vegetales, hormigas y néctar, ilustrando la complejidad de las cadenas alimenticias locales.

Uno de los puntos que más atención captó fue la presencia de la garza bueyera, una especie migratoria que, aunque es endémica de Europa, realiza escalas en nuestro país. Los educadores explicaron el fenómeno de la migración como una respuesta a la escasez de comida y el frío extremo en el hemisferio norte. Este ejemplo sirvió para que los visitantes comprendieran cómo Ecuador se convierte en un refugio vital para la fauna internacional durante ciertas épocas del año.

La academia infantil del Grupo Folclórico Pucará fue una de las delegaciones presentes en el evento. Marilyn Sailema, representante de la agrupación, acudió con un grupo de ocho niños y niñas para fortalecer su formación extracurricular. Según Sailema, este tipo de experiencias son fundamentales porque permiten que los estudiantes adquieran conocimientos prácticos que luego pueden replicar y explicar con propiedad en sus respectivas instituciones educativas.

La docente destacó que la experiencia fue sumamente gratificante, ya que el formato del museo facilita que el aprendizaje sea dinámico y emocionante para la infancia. Al interactuar con la historia y el patrimonio natural de forma directa, los niños desarrollan un sentido de pertenencia y respeto por su entorno. Para la delegación de Pucará, la visita representó una oportunidad única de combinar la cultura folclórica con la educación ambiental.

La jornada en Picaihua concluyó con una reflexión sobre la necesidad de mantener vivos estos espacios culturales de forma permanente. (I)

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