Ventas bajas en el Boulevard de Flores

Las comerciantes del Boulevard de las Flores, ubicado en el centro de la ciudad, reportaron una drástica caída en sus ventas durante la reciente celebración del 21 de marzo. Pese a la expectativa generada por el día de las flores amarillas y el inicio de la primavera, los resultados económicos fueron desalentadores para las adjudicatarias de este espacio municipal.
Tula Cruz, presidenta del Boulevard, manifestó con preocupación que la mercadería adquirida para la fecha se quedó estancada en los puestos. Los paquetes de rosas amarillas, comprados a precios elevados en el Mercado América, y los girasoles no tuvieron la salida esperada, lo que representa una pérdida directa para el capital de las vendedoras.
La principal causa de esta crisis, según las afectadas, es el incremento desmedido del comercio informal en sectores estratégicos como la avenida Cevallos y las inmediaciones del mall. La presencia de camionetas y puestos improvisados en las calles genera una competencia desleal que absorbe a los clientes potenciales antes de que lleguen a los locales regulados.
Cruz señaló que los vendedores informales se estacionan en vehículos particulares para armar ramos y comercializarlos sin pagar impuestos ni arriendos. Esta situación se repite cada fin de semana, especialmente cerca de templos como la iglesia de Santo Domingo, donde la actividad se intensifica durante los horarios de las eucaristías sin control de las autoridades.
A diferencia del sector informal, las comerciantes del Boulevard deben cumplir con obligaciones económicas mensuales que ascienden a cerca de 70 dólares por concepto de arriendo y servicios básicos. En casos de mora, los valores pueden duplicarse debido a los intereses y multas, lo que agrava la situación financiera de quienes sí mantienen sus permisos al día.
Ante este escenario, la dirigencia del sector hizo un llamado a la ciudadanía para que consuma productos en los lugares autorizados. Recalcaron que las flores del Boulevard ofrecen una garantía de durabilidad y calidad superior a las que se venden en las veredas, las cuales suelen marchitarse con rapidez tras ser adquiridas. (I)
