Transportistas de Ambato amenazan con paralizar

La dirigencia del transporte urbano y rural de Ambato puso un ultimátum definitivo al Municipio para el incremento de los pasajes. El gerente de la unidad cooperativa, Manuel Escobar, advirtió que la paciencia del sector se agota tras el incumplimiento de una hoja de ruta firmada con los delegados de la alcaldía. Los transportistas exigen que el tema se trate en segundo debate máximo hasta la primera semana de junio. De no tener respuestas claras, la decisión gremial está tomada y será el racionamiento del servicio.
Según los planes del sector, se aplicará una drástica racionalización del servicio que dejará a la ciudad prácticamente a pie para junio, de no darse el debate para el alza de pasajes. La medida consiste en trabajar únicamente con el equivalente en combustible que gastaban en el año 2015, cuando se fijó la tarifa actual de 30 centavos. En esa época, tanquear el autobús costaba apenas 24 dólares. La verdad es que, con los precios actuales del diésel, ese dinero solo alcanza para dar dos vueltas o dos vueltas y media por unidad.
El plan de contingencia gremial ya se está puliendo. Los choferes prevén encender sus motores a las 8 de la mañana y trabajar hasta que el tanque quede completamente vacío, lo que ocurriría a más tardar a las dos o tres de la tarde. Los transportistas justifican esta postura señalando el fuerte impacto que provocó el retiro de los subsidios estatales. Aseguran que la crisis no es un capricho local, sino un golpe financiero que ya tiene a ciudades como Loja y Esmeraldas con los motores apagados.Los transportistas presentarán formalmente los documentos y la planificación de los horarios reducidos a la Alcaldía y a la Dirección de Movilidad. Escobar enfatizó que no temen a posibles sanciones administrativas o legales por parte de la municipalidad, argumentando que se ampararán en el derecho a la resistencia. Para la dirigencia, la lógica es tan simple como alarmante: si no hay recursos económicos frescos para operar ni una tarifa técnica, las unidades simplemente no podrán rodar por las calles. (I)
