Suspenden la evaluación docente

La evaluación del desempeño docente, para el magisterio fiscal, previsto para el 2 de julio pasado, se suspendió. La responsabilidad y las previsiones, corresponden al Ministerio de Educación e Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEVAL) y a sus departamentos de tecnologías, encargados de la infraestructura de software, ciberseguridad y soporte técnico; su función principal es administrar los aplicativos, sistemas de gestión y plataformas para las evaluaciones educativas a nivel nacional.
Desde la jornada inaugural, iniciaron los problemas de conectividad y el posterior colapso masivo de la plataforma del INEVAL. Los docentes, de la fase 1, que están en la otra orilla de esta responsabilidad, estuvieron dispuestos a la evaluación de las dos dimensiones, esto es: Competencias socioemocionales y Habilidades y Responsabilidades Profesionales.
Las dos instituciones gubernamentales y según la información entregada a los medios de comunicación, manifiestan que se había detectado “comportamientos inusuales de acceso” lo que activó el firewall o cortafuegos, que es un sistema de seguridad de red que actúa como una barrera entre la red privada y el Internet, para seguidamente anunciar que las benditas pruebas quedan suspendidas temporalmente. Es una justificación que no satisface del todo a los docentes, porque es un proceso esperado durante más de una década; y que representaba la oportunidad para acceder al ascenso y la recategorización profesional; razones por las que luego de su trabajo, dedicaron horas diarias para el estudio y la preparación, inclusive pagando a instituciones, otros, formando círculos de estudio en sus instituciones y en su mayoría, solos en sus hogares.
El micrositio del INEVAL, tiene indicaciones, modelos, reglamentos, guías y simuladores con tutoría virtual. El tiempo para su revisión también es elevado para una sola persona, exige crear equipos para trabajar los temas, analizar formatos, unificar criterios, ensayar y procesar resultados; esto genera en los docentes un invisible pero constante estrés agudo con períodos de ansiedad y angustia. Se siente la ausencia de la capacitación humana a la que responde el modelo educativo ecuatoriano, cimentado en un enfoque humanista y constructivista que busca preparar a los profesores como mediadores, investigadores y seres humanos con valores éticos, más allá de la mera transmisión de conocimientos.
Hay que recordar que hace diez años, sin mayor suceso y con el programa ser maestro, se realizaron las últimas pruebas al magisterio. Durante el transcurso de este largo tiempo, no hubo capacitación alguna. No es lo mismo la tutoría virtual que la tutoría presencial y humana. Los ámbitos de la educación, hoy más que nunca, necesitan debate y socialización gremial, nunca politizada; comenzando por la revisión de la malla curricular de formación del profesorado con la integración de la digitalización educativa, que ha sido un inconveniente para subir y presentar la clase grabada.
Cuando se volverían a tomar estas pruebas, es la gran pregunta del magisterio nacional. ¿Cuánto tiempo les llevará la depuración de las fallas en la plataforma? Esta incertidumbre creada en el magisterio, puede derivar en despreocupación, mientras más tiempo transcurra en retomar la evaluación, porque al parecer, las competencias socioemocionales y habilidades y responsabilidades profesionales no es lo fuerte de estas dos instituciones. (O)
