Reprograma tu creencia del dinero

Los mitos y creencias que tenemos sobre el comportamiento del dinero, condicionan nuestra relación con las finanzas en Tungurahua, eso hace que nos alejemos de él sin darnos cuenta; como cualquier alumno común de nuestro entorno al estudiar en los padres josefinos, luego en el “Patrón” Bolívar y posterior en la universidad central del Ecuador, nuestros círculos cercanos tenían su “invención” al respecto y, en la sociedad se escuchaba decir: “el dinero no crece en los árboles”, “mejor pobre pero honrado”, “el dinero trae problemas y peleas en las familias” y la más fuerte, “para la gente como nosotros, tener dinero no es posible”.
Al pasar el tiempo y a base de estudio, investigación, el saber convivir con empresarios de nuestro medio (textileros, calzadistas, comerciantes, financistas, importadores, etc.) evidenciamos esta falacia o mentira, más aún, cuando vemos que el objetivo en la vida se centra en ser útil a la sociedad, entregar productos y servicios de calidad, fruto de lo cual viene el dinero por añadidura.
Tengo varios amigos que rompieron ese mito absurdo de que “el dinero corrompe a las personas”, me pregunto, qué pasaría sin empresarios que le apuestan a los negocios, aquellos que a base de préstamos, investigación permanente del mercado, adquisición de tecnología y capacitación, generan mano de obra, producción, dinamizan la comercialización, aportan al fisco con el pago de impuestos, a la seguridad social con afiliaciones; acaso esto es malo? o es meritorio contar con gente visionaria que deja de lado los mitos absurdos sobre la posición del dinero.
Comparto plenamente que el título universitario es importante y si logramos obtener una especialidad mejor aún, pero a veces analizo, qué hacemos con conocimientos si es que no lo aplicamos en la vida práctica; tengo alrededor mío compañeros que tuvieron las mejores calificaciones en la universidad, sin embargo aún no han logrado ser triunfantes (entiéndase que el éxito no es la tenencia de dinero), sin embargo aquellos que tenían calificaciones “normales” o que pasaban el año con las justas, lograron formar empresa y consecuentemente ser exitosos.
¿Dónde nos equivocamos? tan solo en los mitos del dinero? o es que llegamos a nuestra zona de confort, es decir, cuando ya tenemos un puesto de trabajo, que mal o bien nos genera un ingreso de sobrevivencia; mi exhorto a dejar de lado la creencia absurda de que el dinero es malo y, más bien hablar de él en la familia, en las reuniones con los amigos, en el trabajo y poner en práctica el fascinante mundo de la empresa. (O)
