Regularización de asentamientos humanos regresó a la administración

Ciudad

En una jornada marcada por el clamor de las comunidades rurales y el debate técnico-político, el Concejo Cantonal de Ambato, durante su primera sesión ordinaria del año, debatió la resolución de saldar una deuda histórica con miles de familias que han esperado décadas por la seguridad jurídica de sus tierras, para declarar la regularización de asentamientos humanos, misma que se devolvió a la administración.

La alcaldesa Diana Caiza enfatizó que esta ordenanza ha sido construida directamente con la ciudadanía. Pese a proponer inicialmente la devolución del documento para adjuntar informes adicionales, lamentó las posturas de oposición sistemática, asegurando que el objetivo final es la entrega de títulos de propiedad que dignifiquen la vida de los ambateños. «Nuestra gente ha esperado demasiado para ser reconocida como dueña legítima de su esfuerzo», señaló.

Voces líderes de las parroquias rurales expusieron la urgencia de este proceso en el receso de la sesión. Holguer Núñez, del cabildo Toallo El Quinche, relató casos de familias que, tras comprar lotes de forma compartida, no han podido individualizar sus escrituras, quedando en un limbo legal que les impide progresar. Por su parte, Klever Jinde, de Apatug Arriba, hizo un llamado a los ediles para que visiten territorio: «La realidad de las comunidades es distinta a la zona urbana, pero todos somos ambateños y necesitamos el debido proceso».

Ludwig Núñez, representante de Toallo Santa Rosa, recordó que su zona alberga a cerca de 32 mil habitantes, de los cuales una gran parte carece de escrituras. Su petición fue directa: evitar la división entre el campo y la ciudad. «La gente del campo no quiere regalos ni favores, pedimos regularización para aportar con impuestos y ser parte del presupuesto municipal», puntualizó un representante de Tomabella, subrayando que la legalización es la llave para el desarrollo integral y la transparencia tributaria.

El concejal Diego Proaño apeló a la unidad tras tres años de gestión, instando a deponer actitudes divisivas para servir a los 400 mil habitantes del cantón. Recalcó que la aprobación debe sostenerse en informes jurídicos, técnicos y de impacto socioeconómico sólidos para garantizar que el proceso sea irreversible y beneficioso.

Manuel Guzmán, director de Gestión de Suelo, aclaró aspectos fundamentales de la normativa vigente. Explicó que, si bien la entrega de nuevos títulos es competencia del Ministerio de Agricultura (MAG), la municipalidad tiene la potestad de regularizar asentamientos sobre títulos ya existentes. El proceso, que ya prioriza a parroquias como Juan Benigno Vela, Pasa, San Fernando, Pilahuín y Santa Rosa, incluye una fase técnica de levantamiento de información y la implementación de planes específicos.

Finalmente, se detalló que para los asentamientos mestizos se ejecutan planes complementarios y parciales, mientras que en comunidades indígenas se desarrollan Planes de Vida Comunitaria. Una vez concluidas estas etapas de planificación, los ciudadanos podrán finalmente titularizar sus predios, consolidando a Ambato como una ciudad unida, ordenada y con respeto a la propiedad privada en todos sus sectores.(I)

Deja una respuesta