Paisaje y naturaleza. 2026

Columnistas, Opinión

En el Museo Edmundo Martínez de la ciudad de Ambato, desde el 24 de octubre de 2025 hasta el 9 de enero de 2026, han estado ante la mirada del público, las obras pictóricas de los artistas plásticos amantes del paisajismo y de la naturaleza en general. Ellos son: Tatiana Loy, Ramón Piaguaje, Mario Fegan, José Luis Toaquiza, Marcelo Castro García, Noé Mayorga, Ernesto Gualle, Carlos Ashton, José Echeverría, Raúl Medina Villacís, y Jaime Garcés Molineros.

El Catálogo trae una apreciación crítica de Hernán Rodríguez  Castelo (1933 – 2017) sobre vida  obra de Jaime Garcés. En la pintura, como en otras  artes y ciencias, siempre se habla de hitos académicos  como modelos representativos. “Exponentes del paisajismo incluyen a artistas como J.M.W. Turner, Caspar David Friedrich, Claude Monet, Vincent van Gogh y Thomas Cole” señalan ahora las páginas virtuales. Dentro de esta lista están pintores de diversas tendencias, lo que  hace pensar que unos tratan de ser fieles al realismo que está en  la naturaleza, y otros asumen su libre interpretación.

Esto mismo se ha visto en esta muestra, y no quisiera ofender a  los “eruditos” llamados críticos de un “aristocraticismo” que han generado élites económicas en los pintores que más que impactos espirituales, cobran por su firma. Si la naturaleza está como motivadora, los artistas deben estar conscientes que tienen que ofrecer nuevas formas de ver el mundo para sacarlo del utilitarismo mercantilista y destructivista que imponen los ideólogos hasta de los gustos estéticos, mediante la publicidad.

En esta muestra hemos visto pintados los mitos, las entreluces de la selva en su diversidad, los Andes en su magnificencia, hasta abstracciones de una cromática que nos recuerda una herencia reservada en nuestro imaginario. Los franceses de “Le Tour du monde” (La vuelta al mundo) nos volvieron la mirada a  lo original de esta patria, con sus grabados aparecidos desde 1860 en Europa. Pero previamente El Libertador “Bolívar” al delirar sobre el Chimborazo, nos pintó el alma de orgullo libertario. Esto, para no olvidar de los grabados que se trabajaron para Humboldt que se aprestó para escalar el Chimborazo un 9 de junio de 1802. Hay que ver el grabado magistral de Berthelemy Roger concebido al pie del Chimborazo en una escena con una mujer indígena y un vigoroso europeo desnudo acompañado de una musa y publicado por el riobambeño Franklin Cepeda en la p. 59 de su monumental libro Mi Delirio sobre el Chimborazo de 300 páginas. Pero valga la digresión, previamente recomiendo leer el trabajo biográfico de Andrea Wulf que titula La Invención de  la Naturaleza (2017) que en su libro de 578 pág, 200 son de bibliografía citada, y que es nada menos que la biografía de Humboldt.

Así pues, pintar la naturaleza no es copiarla en su cromática solamente, ya que esto no es un acto mayormente intelectual, sino una habilidad que no deja de ser impactante. Preguntémonos ¿qué alma le habrá añadido un pintor a su cuadro? ¿Qué latencia reservada viene o atrae a nuestra imaginación el redescubrimiento de la belleza? No es entonces el objetivo de vender una obra, sino de suscitar deseos de que la vida sea re interpretada desde los parámetros de un legado de humanidad. (O)

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