Padres impulsan mejoras en colegio

La Unidad Educativa Bolívar presenta una infraestructura renovada gracias a la intervención directa del Comité Central de Padres de Familia. Por medio de un modelo de autogestión, la organización ha ejecutado obras como arreglo de piscina, cerramiento, mejora de canchas, entre otros; en beneficio de la comunidad estudiantil, solventando necesidades de mantenimiento y seguridad que afectaban al establecimiento educativo durante los últimos periodos.
La directiva, liderada por Carlos Lizano, concentró sus primeros esfuerzos en la reparación de una bomba de agua para los sistemas sanitarios del bloque posterior y en el reforzamiento de la seguridad perimetral. Además, el cerramiento de la parte externa del plantel, una medida adoptada para contrarrestar el comercio informal y evitar el ingreso de productos prohibidos a la institución.
Entre las obras ejecutadas destaca la remodelación del estadio de fútbol 11, cuyos trabajos concluyeron de forma oficial el pasado 7 de enero. Las labores en este espacio deportivo incluyeron la restauración y pintura de los graderíos, así como la colocación de tierra negra sobre el terreno de juego, optimizando la superficie para las actividades de los alumnos.
Tras permanecer inhabilitada por varios años, la piscina de la institución fue reactivada de manera progresiva. Este proyecto contó con el respaldo de la rectora saliente, Ana Wangatal, y el asesoramiento del ingeniero Solís, logrando la recaudación de fondos iniciales destinados a la reparación y puesta en marcha del sistema de bombeo principal.
La recuperación del complejo acuático incluyó una minga general para el sellado del techado, complementada por el trabajo de los alumnos de la sección nocturna y la docente Guadalupe. Este equipo se encargó de sellar, empastar y pintar las paredes del área, lo que permitió habilitar en primera instancia la piscina pequeña destinada a los niños.
Para consolidar la reinauguración del espacio en días anteriores, los distintos paralelos aportaron de forma voluntaria combustible diésel para los calderos de calentamiento. Esta obra se planificó debido a la próxima implementación del bachillerato técnico en el plantel, donde el uso de la piscina se perfila como un recurso indispensable para la formación.
La inversión en infraestructura y mantenimiento alcanza un aproximado de 7.000 dólares, entre ellos, más de 4.000 dólares destinados al pago de guardianía privada, servicio con el que el plantel no contaba. El presidente del comité señaló que las cuentas fueron sometidas a un proceso de fiscalización realizado por padres de familia elegidos al azar para verificar el destino de los recursos.
La gestión actual se mantendrá activa hasta la elección de la nueva directiva, proyectando la instalación de una cubierta en el estadio y el cerramiento lateral del comedor escolar para proteger a los estudiantes del viento y el polvo. El comité confirmó que la entrega de los cargos vendrá acompañada de la presentación del informe de cuentas definitivo. (I)
