Los midas de la muerte

Columnistas, Opinión

Durante las últimas décadas, mucha gente llegó a idolatrar a delincuentes como Fidel Castro, Hugo Chávez, Rafael Correa, el Che Guevara, los Kritchner y varios más, quienes engañaron a sus pueblos convenciéndolos de que el socialismo era el camino del progreso y desarrollo.

Bajo este patrón de engaño populista, ahora mismo, varios países del primer mundo van perdiendo la otrora respetabilidad y señorío al permitir que millones de terroristas musulmanes acogidos para favorecer el voto izquierdista, pretendan imponer allí sus retrógradas e inmorales tradiciones religiosas. Además, y aunque suene increíble, la policía de esos países se ha volcado en contra de sus propios ciudadanos deteniéndolos por “delitos atroces” como portar su bandera en su propia tierra mientras que justo al lado grupos de importados flamean orgullosos la bandera palestina y los dejan libres; o, predicadores cristianos detenidos por leer la Biblia, mientras que a escasos metros, musulmanes cierran calles para rezar el Corán con altavoces y en total libertad.

Personajes influyentes y organizaciones internacionales de izquierda también engañan al apoyar feroz y abiertamente a Palestina, sin embargo, mantienen silencio hipócrita y cobarde por el genocidio a cristianos en África, la misoginia iraní y los miles de casos de pedofilia en países occidentales.

Frente a tanta estupidez humana en la que el sentido común en muchos rincones del planeta ha perdido todo sentido, me pregunto si ¿una catástrofe natural de grandes dimensiones como el terremoto en Venezuela, habrá servido para que -al menos por ese pretexto- la reacción del gobierno socialista haya sido positivamente distinta? Pues no, los chavistas, incluso en medio de semejante tragedia, siguieron el mismo patrón de execrable ineptitud, indolencia y engaños que viene llevando a cabo la izquierda a nivel mundial.

Veamos. Muchas de las viviendas hechas polvo por el terremoto fueron levantadas por Hugo Chávez a sabiendas que usaron materiales de pésima calidad. El gobierno interino de Delcy Rodríguez tardó más de setenta horas en hacerse presentes en la zona. Cuando finalmente lo hicieron, llevaron únicamente militares armados con fusiles a estar parados junto a los escombros en vez de con herramientas para ayudar en las labores; otros, se dedicaron a robar pertenencias de los damnificados. Cuando llegó la maquinaria, esta se mantuvo parada por falta de combustible. No contentos con esto, el gobierno bolivariano bloqueó por muchas horas y entorpeció deliberadamente el ingreso de ayuda internacional a la zona de desastre, pero sí los llamó a un show mediático por televisión para “agradecerles” robándoles horas vitales de su trabajo. Y sí, como robar y engañar es lo suyo, no dudaron en apropiarse de toneladas de ayuda humanitaria internacional para entregársela a los sobrevivientes como si fuera gestión gubernamental.

La izquierda es la peor lacra que ha soportado la humanidad en la historia contemporánea. Son como el rey Midas, pero del engaño: le hacen creer al pueblo que lo que tocan se vuelve oro, pero en realidad todo lo convierten en caos, destrucción y muerte.

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