La niña y el borrachito / P. Hugo Cisneros

Columnistas, Opinión

Creo que la escena de nuestra reflexión nos llama a cambiar de actitud frente a los niños, los indefensos por naturaleza, ellos tienen que ser el objeto de nuestras más finas atenciones. E! niño tiene derecho además, a «respirar un ambiente de bienestar y salud espiritual». 

En esto la sociedad tiene que confesar su culpa permanente: han montado propagandas, montan espectáculos y fiestas lesivas a la inocencia de los niños. Ellos desde temprana edad absorben el mal, dañan su espíritu sencillo y puro, más tarde, exista cualquier estímulo, tienen comportamientos ya viciados por el mal, por la mala intención, por el vicio. 

Creo que este hecho nos obliga a recordar, para practicar, los derechos fundamentales del niño: 

1.- El niño tiene derecho, desde su nacimiento, a un nombre ya una nacionalidad. 

2.- Gozará de protección especial para que pueda desarrollarse física, mental, moral y socialmente, en condiciones de libertad y de dignidad, sea cual fuese su color, sexo, idioma, religión, etc. 

3.- Disfrutará de los beneficios de la seguridad social, con derecho a crecer y desarrollarse en buena salud, la cual debe constar con alimentación, vivienda, recreo y servicios médicos oportunos. 

4.- El niño física y mentalmente impedido, debe recibir el tratamiento, educación y cuidado especial que exige su caso particular. 

5.- El niño para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, necesita de amor y comprensión al amparo y bajo !a responsabilidad de sus padres o en todo caso en un ambiente de afectos y de seguridad moral y material. 

6.- EI niño tendrá derecho a recibir educación que será gratuita y obligatoria, a instrucción que permita su cultura general y oportunidades para desarrollar sus aptitudes ysu sentido de responsabilidad moral y social a fin de que sea un miembro útil a su familia ya la sociedad. 

7.- El niño, debe en todas las circunstancias, figurar entre los primeros que reciban socorro yprotección. 

8.- El niño debe ser protegido contra toda forma de abandono, crueldad yexplotación, yno se le permitirá trabajar antes de una edad mínima adecuada. 

Al recordar a la niña que cuidaba al borrachito y al ver tantos niños que recorren las calles “ganándose la vida”, abandonados y desprotegidos, que lejos estamos de que éstos sus derechos sean una feliz realidad. (O)

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