La ciudad como patrimonio de la memoria

Columnistas, Opinión

En franca fase de cambio cultural de la humanidad, el cuarto de siglo XXI vividos han transcurrido entre la separación de La Modernidad final del siglo pasado y la Posmodernidad en crisis crónica que anunció una fase del vivir bien, versus la producción y los retos de las amenazas propias de la evolución de la especie como sucedió entre 2019 y 2022 con el COVID19.

La ciudad como espacio, también cambió, esto es una las pocas fenomenologías en común que tenemos con las ciudades del primer mundo, la mutación de las ciudad de un proyecto de identidad a una cobija multicolor de identidades, diversidad y problemas, en donde las clases sociales escogieron entre uno de estos tres tipos de alternativas, la vida en el campo, abrir nuevas ciudadelas en anillos rurales de la ciudad o ciudadelas amurallas horizontales los que pudieron, por su parte reducción del espacio, también expandirse fuera de la ciudad pero en zonas invadidas sin seguridad, legalidad ni servicios públicos o la migración nacional e internacional los otros.

Entonces la ciudad quedó como un recuerdo de la memoria, receptando migración de los anillos rurales ya sea del proceso de cambio de producción como la de los campesinos que se hacen funcionarios y profesionales a través de sus nuevas generaciones, el comercio informal por una migración mas inmediata, es decir diaria en el caso de Ambato por ejemplo esa movilidad se hace por los tres días de feria en donde compradores y vendedores pueblan el espacio público, pero son residentes de otro.

La memoria de la búsqueda de la identidad de la ciudad se debate entre lo que es y lo que anuncia el marketing público, se convierte en espacios abandonados de memoria de recuerdos de generaciones que ya no están o en su defecto se vuelve patrimonio, es decir recuerdo cuyo valor esta en el pasado y no en la posibilidad de ser sujeto en el futuro.

Los barrios y el tejido social son esencialmente importantes para reconstruir la ciudad en base a su memoria, patrimonio y productividad actual que posibilite ser ese espacio de reproducción de la vida para las generaciones venideras con el apoyo de las que están de salida. Por ello profundizamos y trabajamos en la malla de gestión de la identidad cultural en los barrios del centro de Ambato, trasladamos el debate de la conceptualización de nuestro gentilicio para entender y movernos en el mundo del futuro. (O)

fapava17@gmail.com

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