Flexibilidad laboral / Editorial

Columnistas, Opinión

  En el país existe tremendo déficit de empleo, no existen oportunidades de acceder a un trabajo que provea de recursos económicos suficientes para atender las necesidades personales y familiares. Esta es una realidad que, desde hace rato, reclama soluciones.

  La  legislación laboral es muy rígida, con disposiciones cerradas a toda discusión que viabilice cambios que permitan abrir las posibilidades para propiciar el empleo. La  empresa privada  -que es la mayor proveedora de trabajo  en el país- no se arriesga a crear  nuevas fuentes de trabajo por temor a que  esta acción positiva pueda acarrear perjuicios económicos a su economía

  En Fondo Monetario Internacional ha sugerido al Gobierno ecuatoriano, en las negociaciones para otorgar los préstamos, que atienda el gran problema de la falta de empleo,  que no es ni de lejos,  atentatorio a las legítimas aspiraciones   de quienes no tienen empleo seguro, sino la  solución a una necesidad sentida desde hace mucho tiempo.

  Existen varios ejes sobre los que se puede articular soluciones acertadas, entre otros, el trabajo a tiempo parcial que solucionaría  muchos problemas de la juventud que permitiría estudiar y tener recursos económicos.  El contrato a prueba con plazos más amplios.  El pago  de indemnizaciones por la separación voluntaria.

  Por otra parte,  la empresa privada, al  crear  nuevas contrataciones de trabajo, debería recibir estímulos económicos en el impuesto a la renta y en  áreas tributarias,  en la facilidad  para importar insumos y propiciar la competitividad para mejorar las exportaciones. (O)

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