El Ecuador que debemos conocer: Donde brotan las cristalinas aguas subterráneas / Luis Alfredo Silva Zambrano

Columnistas, Opinión

Pogyos, es el nombre del lugar donde brotan cristalinas aguas subterráneas. Está en la parroquia Pilahuín, del cantón Ambato, en la provincia de Tungurahua. Se encuentra cerca a los límites, con la provincia de Bolívar, en la carretera Ambato – Guaranda.

Hace algunas décadas atrás, fue el sitio mas conocido del Ecuador, por los andinistas. Era la base, desde donde se iba, para la conquista del «Coloso de los Andes, El Chimborazo; siguiendo, la ruta Pogyos, Plaza Roja, Nido de Cóndores, Murallas Rojas, cumbres Veintenilla y Whymper.

Pogyos o vertientes, son los nombres populares, de las aguas subterráneas, que geográficamente se denominan, manantiales. El sector, hace honor al nombre; es donde encontramos varios manantiales.

Las precipitaciones lluviosas, que abundantemente caen en los lugares que se levantan las montañas Chimborazo y Carihuirazo, cerca de Pogyos, han permitido que se filtren las aguas, hasta encontrar una capa de rocas impermeables, en el interior, que facilitan el origen del manto acuífero, que al llegar al nivel de saturación, salen a la superficie, por el conducto formado por las rocas impermeables, que contactan con el exterior de la tierra.

Contamos doce manantiales en Pogyos; uno, en el talud de la carretera, se desliza y gotea abundantemente; otro existe a dos metros de la vía y cinco hay en una ligera depresión, que se halla al sur. Al otro lado del camino, en dirección norte, se hallan cinco manantiales más; total doce, que constituyen el origen del río Ambato.

Posteriormente, las aguas, reciben el aporte de los ríos Colorado, producto de los deshielos, de los glaciares del Chimborazo y del Blanco, que nace en el Carihuirazo. Además, muchas quebradas llevan aguas lluvias, aumentando el caudal del río Ambato.

Pogyos, es un valle en forma de U que parece fue construido, por el colosal poder de la erosión de los glaciares, que hace muchos millones de años, debieron descender, del Chimborazo y del Carihuairazo, hasta ese lugar. El constante subir y bajar de los glaciares, debió modificar el relieve.

Pogyos, está lleno de vegetales, entre los que se destacan, la totora y la paja, que se mueven al soplo, del fuerte y refrescante viento. Las aguas de los manantiales, que corren por sus cauces, son cristalinas, puras, y van entonando el ritmo, que produce al chocar con las rocas. Así, es este cautivante escenario, de la apacible y maravillosa naturaleza.

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