Fin de semana con distanciamiento / Editorial

Editorial

Hoy se cumple una semana desde que las ciudades del Ecuador que se mantenían en semáforo rojo, cambiaron a amarillo. El país ha pasado, gradualmente, de una etapa de aislamiento a una de distanciamiento. En Ambato, a pesar de encontrarnos en semáforo amarillo desde la semana pasada, ha sido en la primera semana de junio en la que se ha sentido realmente el fin del aislamiento.

Los ecuatorianos reactivaron sus actividades laborales, incluso, cuando en sus ciudades se mantenía el semáforo rojo. El otorgamiento de salvoconductos y de licencias permitió que el sector productivo inicie sus actividades hace más de un mes. No obstante, lo que no se había reanudado, sino hasta esta semana, es la socialización de familias y amigos.

Después de más de dos meses aislados, los ecuatorianos no han soportado más y se han empezado a reunir para pequeños eventos sociales. En redes sociales se han colgado fotos de reencuentros de amigos y familias. Se ha vuelto a celebrar eventos como cumpleaños o aniversarios. Incluso, parejas que estaban comprometidas antes del confinamiento, se han planteado celebrar su boda en época de distanciamiento con sus personas más cercanas. 

Es inminente que los ecuatorianos empiecen a retomar sus vidas normales, lo que implica reunirse con sus personas cercanas. Hay que retomar la vida que llevábamos antes del COVID-19, pero siempre con responsabilidad y con políticas de sanidad.   (O)

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