Crece interés por el servicio militar

Carrusel

Con una notable recuperación en la afluencia de aspirantes en comparación con llamados anteriores, el proceso de acuartelamiento busca reclutar a 135 idóneos en la provincia, atrayendo a jóvenes de diversos puntos de la región central y del país impulsados por la vocación y el deseo de superación.

Ayer, desde las primeras horas de la mañana, los exteriores de la unidad militar designada en Ambato lucieron concurridos por decenas de jóvenes de la segunda leva 2007 (edades entre 18 y 22 años) que acudieron a cumplir con la fase presencial del proceso de alistamiento. A diferencia de convocatorias anteriores donde la presencia ciudadana fue mínima, en esta ocasión la respuesta superó las expectaciones iniciales, rebasando los 200 inscritos en la provincia de Tungurahua para un cupo asignado de 135 conscriptos.

El suboficial Juan Reyes, representante a cargo del proceso de reclutamiento local, explicó que el llamado se inició un mes atrás con la fase de registro digital a través de la plataforma web de la Dirección de Movilización de las Fuerzas Armadas (DIRMOV). Quienes completaron el trámite en línea deben acudir durante este fin de semana para rendir las valoraciones de rigor.

“Para ser declarados idóneos, los postulantes no solo deben cumplir con la estatura requerida, sino aprobar satisfactoriamente cuatro exámenes fundamentales: medicina general, odontología, psicología y laboratorio”, puntualizó el suboficial Reyes. Quienes completen estas evaluaciones ingresarán de manera directa al Servicio Militar Voluntario por un periodo de un año.

El cupo asignado por la escala superior para la plaza de Ambato es de 135 conscriptos masculinos. Para el personal femenino, aunque el proceso nacional abrió 200 cupos en este llamado de septiembre, en el sistema asignado a la provincia de Tungurahua la opción no estuvo habilitada.

Respecto al cumplimiento de la meta provincial, Reyes precisó que, en caso de no completar los 135 idóneos entre sábado y domingo, se ejecutará un plan de completamiento el próximo sábado.

Asimismo, la autoridad militar enfatizó sobre la importancia de la convicción personal al momento de ingresar. “Exhortamos a los jóvenes a realizar este proceso con absoluta seriedad y vocación. En procesos anteriores hemos tenido inconvenientes con ciudadanos que, a los dos o tres días de ingresar, deciden dar un paso al costado, quitándole la oportunidad a alguien que realmente deseaba quedarse”, señaló.

Vocación y disciplina: La voz de los aspirantes

En las filas de espera, la constante entre los postulantes —provenientes tanto de Tungurahua como de provincias vecinas como Chimborazo, Bolívar e incluso Loja— es el anhelo de vestir el uniforme militar y la búsqueda de un proyecto de vida estructurado.

John T. (18 años): “Decidí acuartelarme porque quiero servir a la patria y seguir el esfuerzo. Desde niño he tenido esta mentalidad y mi meta es vincularme definitivamente a las Fuerzas Armadas”.

Stalin G. (Riobamba): “Busco cumplir mi sueño de ser militar y, al mismo tiempo, asegurar una posibilidad de futuro y estabilidad para mi vida”.

Aldair S. (San José de Chimbo, Bolívar): “Me inscribí con un mes y medio de anticipación. Mi motivación principal es servir a mi país, hacer sentir orgullosos a mis padres y cumplir mi meta de toda la vida”.

Andrés Camino: “Tengo un tío en la institución y desde pequeño me ha llamado la atención la vida militar; vengo por convicción propia”.

Edwin Muyo (18 años, Loja): “Viajé desde mi provincia porque ser militar ha sido mi aspiración desde que era pequeño”.

Una vez concluida la etapa de selección y asignación de la condición de idóneos, los conscriptos quedarán a disposición de la institución para ser trasladados a las distintas unidades y repartos militares del país donde se requiera su contingente. (I)

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