Contrataciones abiertas, como mecanismo de anticorrupción / Ing. Patricio Chambers M.

Columnistas, Opinión

El sinnúmero de casos de corrupción detectados en estos últimos tiempos, han impactado enormemente en el ánimo de la ciudadanía generando una auténtica animadversión a todos quienes formaron parte de esta red maquiavélicamente concebida, para hacerse con el dinero de los ecuatorianos beneficiando a unos cuantos corruptos.

Tal es la magnitud de estos manejos dolosos, que muchos se preguntan si será posible en algún momento hacer algo para frenar a estas mafias enquistadas en el poder del Estado.

La lucha contra la corrupción es un asunto de enorme magnitud y demanda de ingentes recursos, así como tiempo para implementar mecanismos que eviten el enriquecimiento ilícito de malos funcionarios públicos tanto como de empresarios privados.

Por ello es indispensable no ceder ante la arremetida de los corruptos e ir desterrando aquella cultura “del vivo” que tanto daño ha hecho al Ecuador; pero esto sólo será posible si a más de una intención franca de actuar en todo momento con honestidad, se aplican procesos que garanticen un manejo pulcro de los fondos públicos.

Una buena alternativa para una sociedad que gira alrededor de la Internet como la nuestra, es precisamente el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación y así lograr que la información relacionada por ejemplo con contratos con los gobiernos locales o nacional, se ponga al alcance de cualquier persona. Estamos hablando de datos abiertos a los que podrían acceder la ciudadanía a través de la web.

Esto brindará una mayor transparencia particularmente en los procesos de contratación pues las ofertas y los procedimientos podrán ser conocidos e incluso monitoreados, por ciudadanos particulares tanto como por sus organismos públicos o privadas, que estén interesados en estas gestiones.

Mecanismos de esta naturaleza, conocidos como “Contratación Abierta” deberían ser implementados en todas las dependencias de gobierno, pues permiten responder preguntas fundamentales como: ¿qué entidades participaron en la contratación?, ¿cómo se dio la licitación?, ¿quiénes ofertaron?, ¿quién ganó el contrato? etc.

Para ello es indispensable aplicar un estándar de publicación para asegurar aspectos como el valor del contrato, la integridad pública, su calidad en los servicios, la oportunidad de mercado y la eficiencia interna de la institución que contrata.

Los datos abiertos serán para todas las etapas, es decir la planeación, licitación, adjudicación, contratación y ejecución. Solo así será posible transparentar la gestión evitando en un alto porcentaje acciones corruptas.

Un aspecto adicional e importante es el hecho de que, al tener una información abierta al público, los datos pueden servir como ingredientes para análisis posteriores y de cuyas conclusiones vendrán mejoras a los procesos, así como una competencia más leal entre ofertantes.

Esto exigirá que toda publicación en la red deba cumplir con ciertos estándares en que todos los involucrados hablen un mismo idioma.

Es así como la “Contratación Abierta” constituye una muy buena herramienta para trasparentar la gestión pública y privada, considerando además que sus montos representan entre el 10% y el 20% del PIB del Estado. (O)

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