Concluyen socializaciones sobre el pasaje urbano

Con posturas a favor y en contra concluyó la última jornada de socialización sobre la posible revisión de la tarifa del transporte urbano en Ambato. La reunión se desarrolló la tarde de ayer en la ciudadela La Presidencial, donde ciudadanos, dirigentes barriales y representantes de distintos sectores expusieron sus argumentos respecto al incremento del pasaje.
Durante el encuentro se evidenció la diversidad de criterios. La mayoría de asistentes solicitó mantener la tarifa vigente de 30 centavos, mientras que otros consideraron viable un incremento a 35 centavos y un tercer sector respaldó una tarifa de 40 centavos, argumentando que los transportistas también enfrentan un aumento en sus costos de operación.
El dirigente Mario Mayorga, recordó que las opiniones recogidas en las socializaciones no son vinculantes y que la decisión final será adoptada por el Concejo Cantonal de Ambato, integrado por la alcaldesa y los 13 concejales, quienes analizarán los informes técnicos, económicos y sociales antes de resolver sobre la nueva tarifa.
Jaime Robayo, representante de Juventudes Ambato, manifestó su rechazo al incremento del pasaje. Señaló que el subsidio al transporte debería ser asumido por el Gobierno Central y no trasladarse a los usuarios. Indicó además que, de los más de 370.000 habitantes de Ambato, alrededor de 120.000 utilizan diariamente el transporte público, entre ellos cerca de 60.000 estudiantes, quienes serían uno de los grupos más afectados por un aumento en el costo del pasaje.
Por su parte, Fernando López enfatizó la necesidad de encontrar una solución que garantice la continuidad del servicio de transporte para los sectores populares. En su intervención señaló que muchas personas dependen diariamente de los buses para movilizarse hacia sus lugares de trabajo y pidió que la decisión permita asegurar la operatividad del sistema.
Las críticas al servicio también estuvieron presentes. Fanny Yanzapanta, representante de los adultos mayores, relató experiencias de maltrato y falta de atención por parte de algunos conductores, asegurando que en varias ocasiones no se respetan las paradas y que incluso sufrió una caída al descender de una unidad. Afirmó que antes de pensar en un incremento tarifario se debe mejorar la calidad y el trato hacia los usuarios.
Otra ciudadana expresó su preocupación por la posibilidad de futuros incrementos y solicitó que la ordenanza establezca límites claros sobre eventuales revisiones de la tarifa. Además, recordó que la Constitución garantiza un transporte público seguro y de calidad, por lo que pidió que primero se fortalezcan las condiciones del servicio.
Durante la socialización también se expuso que los transportistas enfrentan dificultades económicas y operativas, planteándose como una alternativa mejorar la rotación de frecuencias para optimizar el servicio. Finalmente, representantes de cantones cercanos señalaron que muchas familias deben utilizar dos o hasta tres buses para llegar a sus destinos, por lo que un incremento del pasaje tendría un impacto importante en la economía de los hogares. (I)
