Caso Progen / Editorial
En el último trimestre de 2024, Ecuador vivía uno de los peores momentos energéticos por la escasez de lluvias, la sequía y los apagones en todo el país arreciaban. El gobierno nacional buscó soluciones inmediatas y, para esto, declaró en emergencia eléctrica al país. Con esto se trataba de agilitar la contratación de generadores eléctricos para los proyectos Salitral y Quevedo.
La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) intervino directamente al firmar dos contratos de emergencia en agosto de 2024 con la empresa estadounidense Progen Industries LLC. Se envió a técnicos a verificar los equipos que se pretendía comprar e incluso autoridades de alto rango visitaron las instalaciones de Progen. Al final llegaron equipos obsoletos y el perjuicio al estado ecuatoriano sumó más de $100 millones.
Hoy estamos en un proceso legal en el que hay una veintena de imputados entre mandos medios, funcionarios y técnicos. La pregunta que nos hacemos los ecuatorianos es: ¿Quién autorizó este proceso? ¿Qué pasó? ¿Quién se llevó el dinero?
Hay que seguir la ruta del dinero para saber a quiénes depositaron ‘los vueltos’ y con eso llegar a todos los involucrados en este perjuicio. Lo que si está claro y se escucha en las calles es que los corruptos, caiga quien caiga, deben ser juzgados con el máximo peso de la ley y se les haga devolver los dineros que pertenecen a todos los ecuatorianos. El propio presidente Daniel Noboa, ayer, en un comunicado, se refirió a este tema y sostuvo que los culpables deben ir presos con base a las acusaciones formuladas por la Fiscalía. (O)
