Más allá del fútbol

Columnistas, Opinión

Se cierra el telón para la selección de Ecuador en su participación en el mundial de futbol FIFA 2026, sin embargo, más allá de los resultados deportivos, de las emociones positivas o negativas, se quedan moralejas, enseñanzas, lecciones, aprendizajes que si bien en lo deportivo los jugadores nos demostraron en la cancha con coraje, pundonor, amor propio, trabajo en equipo, estrategia y decisión, empero porque en otros ámbitos nacional y local no podemos replicar estas actuaciones y conseguir mejores resultados en economía, política, educación, seguridad, salud, producción, empleo, calidad de vida, bajo los mismos argumentos que pusieron en práctica nuestros futbolistas sobre todo en el partido de antología ante Alemania, incluso ante situaciones de presión al máximo nivel, escenarios adversos y pronósticos nada favorables.

Que bien la haría al país si los políticos dejasen un lado sus egos y ambiciones personalistas, se podría estructurar mejor su participación en distintos estamentos del Estado con más eficiencia, eficacia en el gasto público como en las decisiones que toman en política pública. Que bueno sería que las cámaras de la producción se unieran para presentar, planificar y ejecutar estrategias que generen más empleo adecuado en conjunto con los gobiernos nacional, provincial, cantonal y parroquial, que la academia trabajara en temas de investigación y vinculación con verdaderas propuestas para solucionar problemas de economía, salud pública, seguridad ciudadana, legislación, transito, informalidad, energía. Que buen seria que los colegios de profesionales, más allá de la parte social, estructurarían mesas técnicas, se incluirían en debates de problemática local o nacional o propondrían posibles soluciones a problemas de su ámbito.

Que bueno sería que los políticos demostrarían con ejemplo de vida sus valores y principios, sus códigos morales y éticos al encontrarse en espacios de poder y aun más de decisión que beneficie o afecte a toda una colectividad, finalmente que la sociedad se empodere de empatía, sabiduría, resiliencia y solidaridad al actuar en el día a día y tal como le apoyamos a nuestra selección de futbol, también lo hagamos en todos los ámbitos, además que así como exigimos a los jugadores de futbol, también con coherencia exijamos a los políticos, autoridades, empresarios, académicos a todos los actores políticos y económicos para que cada quien en su ámbito cumpla altos estándares de resultados y no se escondan tras de una red social o un celular para criticar sin piedad ni respeto y lo peor sin aportes a soluciones. Ojalá que una emoción de 90 minutos de futbol sirva para despertar nuestro carácter de ecuatorianidad, solo ahí habremos aprendido la lección. (O)

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