Si el producto es bueno, se vende solo

Este es un axioma clásico que considera que la calidad es el motor principal del éxito comercial, pero luego de analizar la producción de calzado, ropa, agricultura, servicios y demás en nuestro entorno, surge una pregunta, “el producto si es bueno, se vende solo?” o necesariamente requerimos apoyo publicitario a fin de motivar a los consumidores a su adquisición.
Empecemos con el análisis de algo básico que nos ha sucedido a muchos emprendedores una vez que ponemos en marcha nuestra empresa, cuando un producto cumple o supera lo que promete, el famoso «boca a boca», se convierte en el motor de crecimiento más efectivo y económico y es la razón para que sus ventas empiecen a fluir permanentemente.
Cuantos de nosotros creemos que, con las recomendaciones de los clientes, basta para mantener y aumentar las ventas, posicionando este esquema a nuestro producto, sin darnos cuenta que la publicidad es una ciencia que reviste singular importancia para su sostenimiento y que existen empresas que destinan altos presupuestos a las campañas publicitarias que deben ser permanentes y no solo ser consideradas en la inauguración de la empresa.
En economías de bajos ingresos como la nuestra, los consumidores no desperdician su dinero, recordemos que estamos inundados de productos importados, que, si bien son baratos, tienen menos duración, indudablemente su calidad se pone a tela de duda, sin embargo, están al alcance de nuestros bolsillos.
La estrategia de marketing es importante y por más que el producto sea bueno, debe acompañarse de un plan adecuado para llegar al consumidor; la calidad pierde espacio frente a la urgencia económica cuando carecemos de dinero, por lo general la competencia es desleal y la falsificación está al orden del día, considerando que el mercado es informal y en muchas ocasiones la replica visual de un producto bueno, engaña al cliente, que piensa que hizo un buen negocio al adquirir la imitación perfecta.
Considero importante que, a más de un precio justo y distribución inteligente, la comunicación debe ser efectiva de tal modo que eduque al consumidor sobre el valor de su inversión al adquirir nuestros productos. (O)
