La Democracia

Hay quien considera a la Organización de las Naciones Unidas como una organización de poder omnímodo, respetada y obedecida en el mundo entero y piensa que sus resoluciones se deciden democráticamente. ¡ Nada de eso!
La Organización de las Naciones Unidas, o es una entidad poderosa , sino una asociación de poderosos que la utilizan descaradamente a su conveniencia. Prueba de ello es el bloqueo de muchas resoluciones con el derecho de veto.
Tan pronto como uno de los cuatro países con derecho a veto se propone impedir la ejecución de una resolución, todo queda reducido a nada. Está claro que, en muchas ocasiones, en vez de cumplir su misión de orientar y proteger a toda la sociedad
Humana, sirve para justificar oficialmente acciones innobles y diluir responsabilidades.
En este siglo XXI, en que hay muchos más democratistas que demócratas, esta situación debería parecer aberrante, pero es una realidad patente que está ahí, para que puedan aplicar su espíritu de tiranía los países que más presumen de defender la libertad, la igualdad, la fraternidad y la democracia.
Se ha expuesto una serie de razones por las que pensamos que la Declaración Universal de Derechos Humanos, trata de limitar descaradamente la libertad de los individuos que componemos la sociedad humana. Como el concepto de democracia nos lo ofrecen siempre formando aderezo con el de libertad, tan perfectamente conjuntados como el aceite y vinagre o el café con leche, todos los argumentos expuestos en el capítulo anterior son válidos para demostrar que, aunque la Organización de las Naciones Unidas presuma de lo contrario, el respeto a la democracia no es precisamente lo que más interesa.
Descubrimos una prueba indiscutible del despotismo imperante en la Organización de las Naciones Unidas que una vez más, anula por completo todos sus principios, tan aparentemente buenos.
¡Que disparate! Si alguien pretende hacer valer los derechos y libertades promulgados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos en contra de alguna resolución de la Organización de las Naciones Unidas, es porque esta Organización ha resuelto algo que viola los derechos humanos promulgados por ella misma. Con este artículo, se autoconcede una especie de patente de corso y se inmuniza, contra las reclamaciones que pudieran surgir, en caso de incumplir lo que ella misma establece. (O)
