Funcionarios cuestionados

En julio del 2022, la presión social y política fue el detonante para que la permanencia en el cargo, del primer ministro inglés sea insostenible, tras el escándalo por nombrar a un legislador con cuestionamientos de conducta sexual inapropiada y las renuncias de otros ministros, quienes citaron “falta de competencia y valores éticos” que dejó al gobierno sin capacidad de gestión, lo que le obligó a dimitir. El renunciante ministro de Economía, Rishi Sunak, manifestó: «Los ciudadanos esperan, con razón, que el Gobierno se conduzca de forma adecuada, competente y seria. Reconozco que este puede ser mi último cargo ministerial, pero creo que vale la pena luchar por estos estándares y por eso dimito» (France 24. Digital).
En nuestro país, el gobierno impone a rajatabla, el nombramiento de ministros y funcionarios públicos por sobre los cuestionamientos sociales y registros de impedimento legal para cumplir funciones públicas. El cuestionamiento a los ministros de Estado, es un mecanismo fundamental de control político en las democracias; no se debe, por lógica elemental, nombrar a quien no tiene una hoja de vida digna de un alto cargo. Cómo puede alguien, por alto rango que tenga, solicitar a los empleados que trabajen con decoro y empeño profesional, sin la condición moral que avale su exigencia.
Cuestionamientos por falta de probidad en personas que van a dirigir y administrar sectores críticos como seguridad, justicia, salud, educación, energía; debe ser un S.O.S, para revisar la acción administrativa y evitar problemas posteriores. ¿Por qué se empecinan tanto en nombrar a alguien? Allí tienen al sancionado director de la judicatura, defendido a capa y espada; una pena la salida nada positiva de la vicepresidente del encargo en el ministerio de salud; otra es la ministra de energía por su controvertida gestión.
El justificativo entregado por este gobierno para la supresión y fusión de algunos ministerios, fue para optimizar los recursos, mejorar la gestión de áreas sensibles y frenar la creciente corrupción. Pero existe un gabinete voluble porque reutilizan a funcionarios; inclusive a aquellos, relacionados a escándalos de las termoeléctricas; quienes, al ser desvinculados, tuvieron la sanción por ineficacia en su función y cuestionados moralmente por la sociedad. Su ineficacia le costó al país millones de dólares, evidenciados en monumentos oxidados que quién sabe cuánto tiempo estarán arrumados, recordándonos a los corruptos que siguen por allí, ahora con bajo perfil; en decepcionante rol que deja en mal precedente la gestión del gobierno.
En términos futboleros, hay que recurrir a la banca, donde por lo menos habrá uno que juegue limpio; sin tacha al nombre u ocupación; o picado de corrupción. Ahora es una estrella al pecho, tener impedimento para ejercer cargo público. Les da igual quien proteste porque desaparece el impedimento legal y asoman pulcros, inmaculados cuando la pelota está en cancha propia; pero son barra brava cuando les toca ceder el balón. Es evidente la falta de cuadros dentro del partido de gobierno. Tal vez esa era la razón por la que recurrieron a figuras del movimiento verde, que más de un autogol les cometieron. (O)
