Fomentadores del mito genealógico de Espejo. 1747

El racismo en la época colonial marcaba distancias sociales que no reconocían como iguales a los seres humanos ante la ley; ni eran iguales las almas ante Dios, según la propia iglesia, puesto que, al registrar en sus libros, los bautizos, los matrimonios y las defunciones, lo hacían en encuadernaciones separadas. Si predicaban la igualdad, sobra la discriminación social.
En Espejo se dan dos registros en libros diferentes: se bautiza en el libro de españoles, y su muerte fue inscrita en el registro de defunción de mestizos, indios, negros y mulatos. Esta no es una simple equivocación, sino lo que mi razonamiento me pide lo que voy a argumentar en estas letras. Su acta de nacimiento dice:
“Eugenio Francisco Xavier de Santa Cruz y Espejo fue bautizado el 21 de febrero de 1747 como hijo de Luis de la Cruz y Espejo y su esposa Catalina Aldaz y Larraincar en la parroquia de La Catedral de Quito, denominada El Sagrario (Bautizos de Españoles 1724 – 1752, s/pág…)
Si nació blanco, registrado en la catedral de la aristocracia quiteña, ¿a qué horas pasó a ser el indio “Chusig”, estigma que le acompañó hasta su muerte? ¿Por qué se ha fomentado este discrimen, -que en todo caso favorece al indigenismo y al criollismo- de la historiografía pelucona, prácticamente hasta 1980 en que se vuelve a reivindicar la verdad de los documentos? Cosa de 200 años ha tenido el Ecuador al “indio Espejo” que cuando vivía tuvo que autodenominarse con seudónimo en sus escritos: “En varias ocasiones Espejo utilizó el seudónimo de Javier de Cia (compañía) Apéstegui y Perochena, como en los dos tomos de su escrito El Nuevo Luciano de Quito… (1779, 1780)…”
¿Por qué se puso Apéstegui? La información virtual nos dice que “Apéstegui es un apellido de origen vasco-navarro, variante de Apezteguía…que se traduce como «la casa del cura» o «lugar del seminario». Perochena es un apellido vasco que tiene que ver con joven maloliente”. ¿Fue una ironía para que nadie entendiera? Es necesario releer El Nuevo Luciano de Quito para sacar deducciones. Un resumen virtual dice: “El Nuevo Luciano de Quito (1779) es una obra crítica fundamental escrita por el pensador ilustrado ecuatoriano Eugenio de Santa Cruz y Espejo. Bajo seudónimo, el autor utiliza un diálogo satírico para criticar la educación, la retórica y la influencia jesuita en la Real Audiencia de Quito, proponiendo una modernización basada en la razón.” En resumen, ¿Espejo está diciendo que la educación olía mal en los jóvenes de los seminarios.
Voy a tomar el hilo de la vida de Espejo, según el relato de Keeding: “En 1762, con grandes dificultades económicas, finalizó los estudios de Latín y Filosofía en el colegio de los Jesuitas, San Luis”. Luego vienen los estudios de medicina con los Dominicos hasta 1767. Opino que es por este espacio donde le bajaron de noble a indio, o por lo menos a mestizo, para estigmatizarlo.
Espejo entra a estudiar con los dominicos su brillante carrera de medicina, además leía en latín, francés y español a los más ilustrados de su época. “Ciencia y misericordia harían al verdadero ser humano…Amor al prójimo, simpleza trabajadora” y prácticas científicas modernas es lo que incomodaba, entre otros cuestionamientos a la iglesia criticada de dogmática. Espejo comentaba y escribía: “Ni la sotana, ni un doctor de la iglesia hacen al verdadero sacerdote; el oro tampoco hace al que es feliz…Tampoco la corona en sí misma es garantía de dignidad del monarca o de la convicción cristiana de sus súbditos…Les roban el oro de América, y además les prohíben a los americanos discutir su destino”.
Volviendo a los dominicos, se dieron modos de entorpecer su carrera y le exigieron certificado de hidalguía o pureza o limpieza de sangre. El resignado Espejo intentó satisfacer tal requerimiento: “El certificado de hidalguía fue negado a Espejo en 1781, cuando presentó la respectiva solicitud, y nuevamente en 1795, cuando su muerte fue inscrita en el registro de defunción de mestizos, indios, negros y mulatos de la orden mercedaria.” (cita de p. 183).
