La doble estrategia de Las Farc / Ing. Patricio Chambers M.

Columnistas, Opinión



Hace pocos días el que fuera número dos de las FARC, alias «Iván Márquez», apareció en un vídeo junto a otros exlíderes de esa guerrilla para dar a conocer que iniciarán una nueva etapa de lucha armada, diciendo: «anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia…”.

Con ello recordaba el nombre de un pequeño territorio sin control del Estado colombiano en la década de los 60, en el cual habitaba una comunidad de campesinos de línea comunista alzados en armas y liderados por Pedro Antonio Marín Marín alias “Tirofijo” y otros, que más tarde serían los fundadores y comandantes del grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Hoy por hoy, el nuevo jefe guerrillero según se conoce, hablaba desde algún punto en la zona del río Inírida, situado en la región amazónica del sureste del país, cerca de las fronteras con Venezuela y Brasil.

Este personaje también dirigió el equipo negociador de las FARC en los diálogos de paz de La Habana y luego designado senador por el partido de la guerrilla, cargo que no asumió.

Por otra parte, y a partir de los acuerdos de paz alcanzados con el gobierno colombiano, el grupo de guerrilleros que sí asumieron sus cargos, lo hicieron bajo el nuevo partido también llamado FARC (Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común) dejando atrás, según decían, más de medio siglo de enfrentamiento armado para intentar captar los votos y llegar al poder a través de las urnas.

Sin embargo, dicho acuerdo les garantizaba diez escaños están para este partido político, cinco para el Senado y cinco en la Cámara de Representantes.

Pero tal como lo señala Vicente Torrijos, profesor emérito de Ciencias Políticas en la Universidad del Rosario de Bogotá, “el hecho de que su nombre conserve las mismas siglas que el de la guerrilla, es una señal de una clara continuación del proyecto revolucionario”. 

Esto significa que en este momento las FARC cuentan con dos frentes de acción o coerción sobre la sociedad colombiana, por una parte está la gestión legalizada desde sus representantes y por otra, la nueva mano armada de la propia guerrilla.

Es decir que después de todos estos años de violencia y en medio de negociaciones con el gobierno del hermano país, esta agrupación narcoguerrillera finalmente ha logrado fortalecerse haciendo uso de una estrategia bastante conocida en otros episodios de la historia de la humanidad.

Esta estrategia consiste en ceder aparentemente a las demandas ciudadanas hasta lograr infiltrarlas políticamente y por otro lado, abrir un nuevo frente de batalla que le permita sostenerse por la fuerza.

Toda esta estratagema se da en medio de una enorme crisis de gobernabilidad que vive el mundo entero, en una época en la que la violencia marca el rumbo de nuestra existencia, alimentada por un poder oscuro que se sustenta en el gigantesco mercado del narcotráfico y que al momento se han hecho de países enteros como por ejemplo la propia Venezuela. (O)

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