 -Barrio La Universal-
Pese a estar ubicado a dos cuadras de los centros de acopio mayorista y minorista más importantes del cantón, no cuenta con suficiente atención en obras de infraestructura y seguridad.
Se trata del barrio La Universal, atrás del mercado América y la cárcel pública. Si bien las vías fueron asfaltadas para facilitar el ingreso y salida de los vehículo intercantonales, existen otras necesidad que inquietan a los moradores.
La calle que conecta al redondel de la avenida Julio Jaramillo es utilizada por los conductores de buses que salen a los diferentes destinos. La vía está rodeada por pocas casas y existen varios terrenos baldíos.
El mayor problema que existe en el lugar, según Betty Lozada, que vive en un improvisado espacio dentro de un aserradero, es la seguridad.
“En esa calle no hay iluminaciòn y los terrenos abandonados son utilizados como guarida de delincuentes, fumadores de droga y hasta cometen delitos como violaciones....”, dijo la humilde mujer.
El centro del barrio los moradores levantaron una iglesia y adyacente funciona un estadio para que los fines de semana sus moradores se dediquen al deporte.
Los buses transitan por esa calle hasta las 19:00 horas y luego esa calle queda desolada.
SEGURIDAD
La inseguridad está en todos los sectores de la ciudad y por ello, la necesidad de fomentar mejores condiciones que al menos disminuyan las condiciones.
Betty Lozada vive un año en ese sector y es testigo de la cantidad de personas que se meten a un terreno para fumar droga aproximadamente a las 22:00 horas todos los días.
Recordó que hace dos semanas salió a comprar en la tienda y al retornar presurosa por la oscura calle, escuchó que una joven le pedía ayuda.
Ella se asomó al terreno con cerramiento y vio a la joven con las piernas abiertas y sangrando, pero prefirió cuidar su integridad que corrió a su casa.
Al día siguiente le comentó lo sucedido al presidente del barrio, que aseguró que solicitará ayuda a las autoridades para que iluminen la calle. |