Un Fiscal que haga temblar a los corruptos / Mario Fernando Barona

Columnistas, Opinión



Siempre hubo corrupción institucionalizada en el Ecuador, en mayor o menor medida, pero la hubo en todos los gobiernos, aunque claro, la década correísta es caso aparte porque durante ese tiempo se robó y se permitió que roben como nunca antes en la historia republicana del país: todo el tiempo, de todas las formas, en todos los niveles y por todos los montos imaginables. Por eso, decir que la del correísmo fue una estructura mafiosa que robaba grosera y descaradamente, es poco.

Bajo este mismo “principio” de que en todos los gobiernos hay corrupción, el de Moreno entonces no estaría exento de tal acusación. Y respondo. No me consta fehacientemente que Moreno haya robado, a diferencia del correísmo en donde desde el inicio abundaron pruebas, videos, audios, testimonios, confesiones, documentos, etc. Lo que en cambio sí me consta con Moreno, es que tiene un gran rabo de paja, porque siempre supo de todo este albañar que ahora denuncia a los cuatro vientos y calló (dudar de aquello sería seguirle tontamente el juego a una treta); pero me consta también que justamente por ese rabo de paja, se ha rodeado de gente muy cercana (y muy indeseable) que a fuerza de colegir obvias conclusiones, terminan evidenciando que algo oscuro esconden. Y todo eso también es corrupción. Investigar hace rato los INA Papers, por ejemplo, habría sido lo justo y necesario.

Ahora bien, para investigar estos y muchos otros casos de corrupción al más alto nivel se requiere de una persona íntegra, capaz, honesta y con mano dura. Y al parecer la Dra. Diana Salazar cumpliría estos preceptos con sobra de méritos (así lo demostró en más de una ocasión cuando fiscal). Su pecado, haber sacado diez sobre veinte en la prueba escrita para el cargo de Fiscal General de la Nación, por lo que los correístas le gritaron en su cara “vaga”.

Es posible que no se haya preparado lo suficiente para el examen, pero eso evidencia precisamente varias cosas: 1) que el concurso no tuvo arreglos previos, es decir fue limpio y transparente, no así en el correísmo con Pólit y Chiriboga que curiosamente sacaron las más altas calificaciones; y 2) que, como yo, millones de ecuatorianos preferimos mil veces una fiscal honesta que se cayó en una prueba escrita, a un fiscal con 100/100 pero corrupto hasta la médula con la complacencia, anuencia y visto bueno del correísmo.

Esta semana se conocerá el nombre del nuevo Fiscal General de la Nación. Esperemos que quien vaya haga temblar a los corruptos y no nos defraude. (O)

Mail: mariofernandobarona@gmail.com

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