Serie anticorrupción: La iniciativa internacional COST / Ing. Patricio Chambers M.

Columnistas, Opinión



Entre los mecanismos que pueden aplicarse en la lucha contra la corrupción, está la iniciativa internacional CoST cuyas siglas en inglés significan transparencia en el sector de la construcción.

Se trata de una propuesta multisectorial diseñada para aumentar la transparencia y la rendición de cuentas en proyectos de infraestructura pública, mediante el establecimiento de sistemas que permiten el acceso público a información viable y detallada de proyectos de construcción.

Es decir, se pone a disposición de los actores involucrados en los procesos de contratación toda la información relacionada especialmente en cuanto a costos se refiere, pero también temas precontractuales, así como de monitoreo y control en la ejecución de obras. Un aspecto importante es la unificación de los precios unitarios a nivel local y nacional.

Esta iniciativa funciona sobre la filosofía de datos abiertos, mismos que a través del uso de las nuevas tecnologías como Internet, permite que los ofertantes, entidades públicas, organizaciones de la sociedad civil conozcan de manera abierta los términos de las contrataciones especialmente públicas y en qué condiciones fueron asignadas, para dar paso a su respectivo seguimiento en el cumplimiento de lo contratado.

Por tanto, CoST promueve la transparencia en obras de infraestructura, divulgando datos sobre la inversión en ella y ayudando a informar y empoderar a los ciudadanos sobre dichos procesos, permitiéndoles así exigir cuentas especialmente a los tomadores de decisiones.

Uno de los resultados de contar con una ciudadanía mejor informada e instituciones públicas abiertas, es facilitar la inserción de reformas que reduzcan posibles actos de corrupción, gestión ineficiente y obras que representen riesgos para la gente debido a infraestructuras defectuosas.

El lanzamiento oficial de esta iniciativa se dio en el año 2012 y al momento en participan de ella al menos 15 países, distribuidos en cuatro continentes.

Desde entonces ha crecido como resultante de las lecciones aprendidas de un programa piloto, el cual probó la viabilidad de un nuevo proceso de transparencia y rendición de cuentas en ocho de esos países, facilitando el intercambio global de experiencias, conocimientos sobre el buen manejo de la cosa pública y rendición de cuentas de sus funcionarios.

Su aplicación genera muchas ventajas y un importante valor agregado para los gobiernos, al mostrar cómo se gastan los dineros públicos, identificar los potenciales ahorros eficientes y complementar las reformas en la gestión de finanzas públicas y procesos de adquisición de infraestructura.

Pero también para el sector privado, al plantear un campo de juego nivelado, reduciendo costos y riesgos al hacer negocios. Esto significa que las empresas que licitan los contratos tendrán la confianza de que el proceso se desarrolla en un ambiente abierto y competitivo.

Adicionalmente para la comunidad, al asegurar una entrega de infraestructura eficiente en costos y calidad. Es decir, que la ciudadanía gana al contar con una mejor vialidad, agua potable, educación en escuelas bien construidas y tratamiento médico en hospitales seguros.

Para hacer operativa esta iniciativa, se conforman programas nacionales gestionados localmente. (O)

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