Sabios humanos / Jaime Guevara Sánchez

Columnistas, Opinión

Cuando el hombre primitivo se aventuro por primera vez fuera de su caverna en busca de aliento, tropezó con otros hombres primitivos que rechazaron sui presencia. Prefirieron matarlo antes que compartir frutos silvestres, el abrigo de sus cuevas o su permanencia en un rincón de “su” tierra Reacciones “originales” que los expertos califican como instinto de conservación. Yo diría que de alguna manera allí nació la ambición, el egoísmo, el hombre lobo del hombre.

Desde ese tiempo, infinitamente pasado, la ambición ha sufrido escaladas brutales hasta llegar a la voracidad sin freno de la época actual… ¿Qué diferencia hay entre el instinto del hombre primitivo y la concupiscencia del hombre moderno, supuestamente más inteligente, más humano?

Como consuelo barato, hoy se dice que lo mismo ocurre en otras partes. En países excepcionales como Finlandia y Suiza, por ejemplo, todos los hombres no solo tienen derecho a la vida digna, sino que ese derecho se cumple en el campo practico, fiel y legalmente. Maravillosa equidad humanística que, lamentablemente, confirme el negativismo de la regla.El hombre. ¿Ha sido siempre así?. Los sorprendentes párrafos siguientes parecerían describir nuestra realidad presente. “Considero que la economía esta entre las primeras y más importantes de las virtudes, y que la deuda pública es le mayor peligro que debemos temer…para conversar nuestra independencia, no debemos permitir que nuestros gobernantes nos agobien de deudas entre la economía y la libertad o la prodigalidad y la esclavitud…

“Si nos endeudamos excesivamente, tendremos impuestos sobre lo que caminos y bebamos, sobre lo que nos sea indispensable o nos depare comodidades, sobre nuestro trabajo y nuestras diversiones… si evitamos que el gobierno malgaste el esfuerzo del pueblo con el pretexto de velar por su interés, lograremos la felicidad de los ciudadanos…” esto lo dijo Thomas Jefferson en el siglo XVII…!

Y, qué les parece esta joya. “La edad en que vivimos podrían lograr gloria imperecedera si viese realizada una empresa gracias a la cual los que han vivido en la opresión por tan largo tiempo pudieran saber, durante algún periodo de su existencia, lo que significa ser feliz, esta infortunada generación ha pagado ya suficiente tributo a la miseria. ¿Qué calamidad le queda por sufrir? Muchos parecieron en el seno de su país, otros se han visto obligados a vagar con sus mujeres y sus hijos por tierras inhospitalarias. “Quiera el destino que los hombres dirigentes de hoy encuentren una manera de poner término a nuestras presente dificultades. Los tratados de paz, son insuficientes para lograr tal propósito. Pueden retardas, pero no prevenir nuestros infortunios. Necesitamos un plan más durable que ponga fin a la hostilidad con que nos miramos unos a otros, y nos ate con lazos duraderos de afecto reciproco y mutua fidelidad”

Agárrese de la silla, amigo lector. Esta cita no es de ningún opositor de gobierno de este tiempo. ¡La cita procede del Panegírico de Isíocrates que vivió 400 años antes de Cristo! Isóoocrates, resucita por un día; y ven a Ecuador, por favor.

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