Robo de 26 mil dólares dejó dos adultos maniatados

Momentos de terror vivieron dos ciudadanos durante la madrugada de ayer, donde varios delincuentes encapuchados ingresaran violentamente a una vivienda ubicada en las calles Guayaquil y Azuay.
Una vecina del sector, quien manifestó haber escuchado ruidos y movimientos sospechosos en la casa contigua, motivo por el cual decidió alertar a las autoridades.
Pocos minutos después, los agentes se entrevistaron con Galo G., de 60 años, quien aún se encontraba afectado por lo ocurrido. Según relató a la policía, mientras descansaba en su habitación fue sorprendido por tres sujetos encapuchados y vestidos con ropa oscura que se abalanzaron sobre él.
¿No te muevas…, dónde está la plata?, ¿dónde está la caja fuerte?”, habrían gritado los antisociales mientras lo sometían violentamente.
La víctima indicó que posteriormente ingresó un cuarto delincuente, de tez morena y también con pasamontañas, quien hablaba por teléfono mientras los demás rebuscaban toda la vivienda. Los sujetos le ataron pies y manos con amarras plásticas, le cubrieron el rostro y le exigieron las claves de su teléfono celular.
En medio del caos, los delincuentes subieron al segundo piso, donde se encontraba José G., de 91 años. El adulto mayor relató a la Policía que también fue maniatado y cubierto con una manta mientras los sujetos insistían en conocer la ubicación de la caja fuerte.
Durante varios minutos, las víctimas solo escucharon puertas forzadas, cajones abiertos y objetos siendo revisados en distintos espacios de la vivienda.
Una vez que los antisociales abandonaron el lugar, Galo G. logró liberarse cortando las amarras plásticas y pidió ayuda.
Tras verificar el inmueble, las víctimas reportaron el robo de un juego de llaves de propiedades familiares, un chip telefónico, cerca de 26 mil dólares en efectivo y una caja fuerte que contenía documentos personales y escrituras.
Personal de Flagrancia, ejecutó las primeras pericias e investigaciones correspondientes.
Asimismo, paramédicos acudieron al sitio para verificar el estado de salud de las víctimas, quienes presentaban una fuerte afectación emocional tras el asalto. (I)
