Retomemos los oficios

Columnistas, Opinión

Matías, mi hijo mayor, tiene 15 años y desde ya nos preocupa su futuro. Desde niño utiliza muy bien la computadora y estamos seguros de que un día será un buen ingeniero en sistemas y, tal vez, luego estudie algo más relacionado con la ciberseguridad. Sin embargo, lo que nos preocupa es que esa carrera no pueda darle, a futuro, un ingreso fijo y una vida digna.

En el Ecuador, el desempleo entre los jóvenes para 2025 fue de un 8,5 %, más del doble que el de la población en general, y 4 de cada 10 profesionales no trabajan en su profesión. Más allá de las cifras, el constante flujo de graduados que salen de las universidades al mercado laboral complica la situación de los nuevos profesionales en una economía que no puede crear empleos de calidad para que las personas puedan ejercer sus conocimientos y habilidades. Una mayor educación, entonces, no se está reflejando en mejores ingresos.

Esta es una tendencia que ya se está viendo en los países desarrollados, donde la tasa de matriculación en las universidades presenta caídas importantes. En contraparte, es cada vez más común que las personas opten por cursos breves, certificaciones o la educación en línea que les brinden habilidades útiles para el mercado laboral, en lugar de programas largos, costosos, desactualizados y que no tienen una salida laboral.

En este contexto de sobresaturación de carreras universitarias con poca salida laboral, la contraparte es la práctica caída en el olvido de muchos oficios que son esenciales y que ahora no cuentan con jóvenes que los aprendan. Hoy hay cientos de abogados, periodistas, economistas y contadores, pero qué difícil es encontrar un buen albañil, un plomero, un jardinero, un sastre o un electricista. Personas en estas áreas y con experiencia hoy en día pueden ganar el doble que un profesional.

Dentro de lo económico, los oficios representan actividades menos proclives a la desocupación, se ejercen sin necesidad de un empleo, requieren poca inversión, son actividades manuales que no serán reemplazadas fácilmente por los adelantos tecnológicos y tienen una amplia demanda, ya que dan solución a problemas prácticos que la mayoría de personas tenemos a diario.

Por lo mismo, es importante que retomemos los oficios. Una educación y un título siempre serán necesarios para la formación integral de una persona, pero se pueden complementar con un oficio que les permita a las personas tener una segunda posibilidad de ingreso. Mahatma Gandhi, aun cuando ya era uno de los políticos más importantes de la India, solía sentarse varias horas al día a hilar la ropa que el mismo usaba y siempre decía que es importante que todas las personas sepamos trabajar en algún oficio con nuestras manos.

Por lo mismo, las siguientes vacaciones Matías irá al SECAP, donde tomará un curso de electricidad. Le hará bien aprender a hacer cosas nuevas, trabajar un poco y, con el tiempo, seguro eso complementará su carrera como ingeniero en sistemas y le abrirá el camino a muchas nuevas oportunidades. (O)

Econ. Analista económico y editorialista

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