Restaurantes del cuy empiezan a mejorar ventas

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Los negocios dedicados a la preparación y venta de cuy registraron una importante disminución en sus ingresos durante las últimas semanas, debido a las restricciones sanitarias y al temor de los consumidores frente al consumo de este producto tradicional. No obstante, tras el levantamiento parcial de las medidas, el sector comienza a mostrar signos de recuperación.

Marta Proaño, propietaria del local “Los Cuyes II” en el sector de Ficoa (frente  a la Unidad Educativa Santo Domingo de Guzmán), informó que la afluencia de clientes se redujo considerablemente. Antes de las restricciones se preparaban entre 15 y 20 cuyes diarios, mientras que en los días más críticos apenas se vendían tres o cuatro. Esta situación obligó incluso a suspender temporalmente la atención del establecimiento por una semana. Este negocio es 100% familiar.

Para enfrentar la crisis, el local diversificó su menú con platos como fritada, caldo de pata y mote con chicharrón. A pesar de las dificultades, los precios se han mantenido entre 30 y 32 dólares por cuy entero, y alrededor de 6,50 dólares por plato individual (presa de cuy, papas cocidas grandes acompañadas de la tradicional salsa).

En la parroquia Atahualpa, la situación fue similar. Comerciantes reportaron pérdidas de hasta el 90% tras la prohibición inicial de comercializar cuy y conejo por una alerta sanitaria. Silvana Mayorga, del salón “La Dolorosa”, señaló que la clientela desapareció casi por completo, obligando a reducir tanto la producción como el número de trabajadores.

Aunque la restricción para el cuy ya fue levantada, la prohibición del conejo continúa vigente. Sin embargo, en los últimos días se ha evidenciado una recuperación progresiva, alcanzando cerca del 80% de las ventas habituales (que coincidió con el feriado).

Por su parte, los consumidores han retomado el consumo de cuy, especialmente en Ficoa. Visitantes provenientes de otras ciudades, como Quito, como Margoth Salazar quien llegó junto a su familia para degustar este plato tradicional, destacando su valor cultural dentro de la gastronomía andina.

El retorno de los clientes representa un alivio para los comerciantes, quienes esperan que la confianza de la ciudadanía continúe fortaleciéndose para lograr la reactivación total de esta actividad económica en la provincia. (I)

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