Purificaciones en las comunidades indígenas

Interculturalidad
El champú natural previene la caspa y el aparecimiento de canas. (Foto El Heraldo)

Los baños de purificación y sanación en Salasaka son una mezcla de lo ancestral, cultural y ritual. A pesar de los años esta costumbre persiste en el pueblo.

En la carretera Huasalata-Picaihua se encuentran una de las fuentes sagradas de agua. Allí se llega luego de 10 minutos de caminata por un sendero que permite llegar a una gruta ubicada en el sector de Galupe, donde el líquido vital brota desde las entrañas de la tierra.

Patricio Jiménez, oriundo de la comunidad de Huasalata-Salasaca, indicó que sus antepasados arribaban al sitio para bañarse. Consideraban que era un agua con bondades curativas. “Cuando tenemos alguna enfermedad venimos acá y nos curamos. Este baño lo hacemos acompañado del penco verde, sauco y raíz del penco”, dijo.

Con estas plantas elaboran el champú que según Jiménez evita la caspa y canas. Pero el baño no es cualquier día. De acuerdo a la creencia indígena esta purificación se hace los martes y viernes de 05:00 a 06:00; 12:00 a 13:00 y de 18:00 horas en adelante, y así combatir dolores estomacales y de huesos.

“Una vecina de la comunidad tiene 70 años y todavía se baña en estas fuentes. Aún utiliza el champú y pese a su edad no tiene canas”, cuenta Jiménez.

La Asociación ‘Inka Huasi’ de Salasaka está dedicada a rescatar estas tradiciones ancestrales. No solo contribuyen en lo cultural, sino incentiva el turismo nacional e internacional. (I)

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