Pueblos indígenas apuestan al turismo comunitario

Interculturalidad
El hostal ‘Inka Huasi’ está ubicado en la comunidad Huasalata de Salasaka. (Foto El Heraldo)

Sin duda los distintos pueblos indígenas del Ecuador están convencidos que el turismo es una de las opciones para salir adelante.

Es así que en Salasaka incentivan la presencia de extranjeros y nacionales con paradores que se convierten en un encanto.

‘Inka Huasi’ es una asociación integrada por 11 personas que se unieron para brindar paquetes turísticos que coadyuven al desarrollo turístico de la parroquia.

Patricio Jiménez forma parte de la asociación. Indicó que ofrecen variedad de servicios: hospedaje, alimentación, danza del ‘Corpus Cristi’, limpias con ‘shamán’, ‘Tzawar Miski’ y la explicación de la historia de Salasaka.

El trabajo viene hace varios años. Los visitantes arriban al Hostal ‘Inka Huasi’ ubicado en la comunidad Huasalata. Allí disponen de amplias y confortables habitaciones que reflejan la realidad ancestral de este pueblo.

El precio del paquete turístico es accesible. El hospedaje y alimentación fluctúa entre 15 y 20 dólares. El costo varía según lo que desee admirar el cliente.

Jiménez destacó el respaldo del Ministerio de Turismo que permite sacar adelante la actividad. Esta entidad del Gobierno Nacional premió la iniciativa de este grupo de indígenas, que encontraron una alternativa de ingresos económicos.

Salasaka es parroquia del cantón Pelileo de la provincia de Tungurahua. La lengua es el ‘Runa Shimi’ (Kichwa) y el castellano como segunda lengua

El grupo étnico de los indígenas Salasaka es el más importante de la provincia y ocupan aproximadamente 20 kilómetros cuadrados.

Sobre su origen algunos consideran que son descendientes de antiguos mitimaes procedentes de Bolivia. Otros estudios plantean un parentesco con los Puruháes. Actualmente se considera que su población supera los 10 mil habitantes. Están organizados en alrededor de 18 comunidades.

La vestimenta de los hombres consiste en camisa y pantalón blanco de lienzo, un poncho negro largo y angosto y un sombrero de lana de color blanco adornado con una cinta de color rojo o verde, alpargatas de cabuya o descalzos. 

La mujer utiliza una falda negra, sujeta con fajas y colores follones, fachalina negro con morado, blusa blanca con decoraciones de color morado.

En Salasaka hay construcciones de barro, madera y teja. Está relacionada con mingas, donde los vecinos ayudan y contribuyen con materiales y fuerza de trabajo. (I)

Deja un comentario