Protocolo educativo frente al riesgo suicida

El Ministerio de Educación mantiene vigente el protocolo de actuación frente a situaciones de suicidio e intentos autolíticos en las instituciones educativas. Este instrumento normativo se sustenta en tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Constitución del Ecuador, asegurando la atención prioritaria de la infancia y juventud.
La estrategia preventiva integra herramientas de formación continua para los docentes a través de la plataforma Me Capacito. A esto se suman programas como Educando en Familia y Orientación Vocacional, los cuales buscan fortalecer el bienestar socioemocional y acompañar la construcción de proyectos de vida en las aulas.
Al inicio del año lectivo, los docentes tutores aplican entrevistas socioemocionales para identificar factores de riesgo. Cuando se detecta alguna alerta, el caso se reporta al Departamento de Consejería Estudiantil (DECE), instancia encargada del abordaje inicial y del posterior direccionamiento hacia los servicios del Ministerio de Salud Pública.
El circuito de crisis contempla una ruta crítica de cinco pasos para salvaguardar la integridad de los estudiantes. La primera fase es la Detección, donde cualquier miembro del personal educativo o administrativo reporta la alerta inicial para activar los mecanismos institucionales.
La segunda etapa corresponde a la Intervención y Actuación, en la cual se realiza la contención emocional, se elabora un diagnóstico situacional y se solicita la firma del consentimiento informado a los representantes legales. A continuación, en la fase de Derivación, se remite la información al sector salud para su atención especializada.
En el Seguimiento, los profesionales del DECE evalúan el progreso del estudiante mediante reuniones mensuales y coordinan apoyos académicos para evitar la deserción. Finalmente, la fase de Reparación confirma el restablecimiento del bienestar estudiantil y notifica las actuaciones correspondientes al Distrito Educativo.
Ante casos consumados, la institución implementa acciones de postvención dirigidas a compañeros, docentes y familias. Estas actividades incluyen acompañamiento en el duelo, jornadas de contención emocional y dinámicas lúdicas enfocadas en reforzar los motivos de vida del grupo escolar.
Para el monitoreo centralizado, los profesionales del DECE registran los casos de riesgo psicosocial en matrices mensuales que se consolidan a nivel zonal y nacional. Este sistema exige la corresponsabilidad familiar para garantizar el cumplimiento del acompañamiento terapéutico. (i)
