Producción limpia, recuperando saberes ancestrales

La Fundación Proyecto Salesiano impulsa el modelo de desarrollo comunitario a través de la producción agrícola orgánica en la Granja Don Bosco, una iniciativa que busca mejorar la calidad de vida de familias en situación de vulnerabilidad y prevenir problemáticas sociales como el trabajo infantil.
En este espacio productivo, se desarrollan semilleros tecnificados mediante bandejas de germinación, donde actualmente se cultivan hortalizas como remolacha, cebolla, coliflor y brócoli. Estas especies, en su mayoría de ciclo corto, permiten obtener cosechas en un período aproximado de tres a cuatro meses, garantizando así la producción continua y sostenible.
Klever Sánchez, técnico de la fundación y responsable del área de producción, explicó que el objetivo principal del proyecto es mantener una línea completamente orgánica y recuperando además los saberes ancestrales desde el inicio del proceso. “Sembramos desde el semillero con prácticas limpias, sin el uso de químicos, para asegurar que las plantas crezcan de forma natural y saludable”, indicó.
La producción no está orientada a la comercialización externa como prioridad, sino al abastecimiento interno de los lotes de cultivo que posee la granja. Esto permite consolidar un sistema agrícola autosostenible, donde cada etapa desde la germinación hasta el trasporte responde a criterios de producción ecológica combinado con saberes ancestrales.
Sin embargo, el impacto del proyecto va más allá de lo agrícola. Esta iniciativa forma parte de la propuesta integral educativa y pastoral dirigida a familias de escasos recursos económicos, quienes participan activamente en los procesos productivos. A través de este acompañamiento, la fundación busca generar oportunidades reales de desarrollo, fortaleciendo las capacidades de los hogares beneficiarios.
“El propósito es dinamizar la economía familiar, brindar herramientas de trabajo y evitar que niños y adolescentes se vean expuestos a situaciones de calle o trabajo infantil”, señaló Sánchez. En este sentido, la agricultura se convierte en un eje clave para la inclusión social, al ofrecer alternativas dignas y sostenibles para las familias.
La Granja Don Bosco se consolida así como el espacio de formación, producción y transformación social, donde la práctica agrícola no solo garantiza alimentos saludables, sino que también promueve valores, responsabilidad y arraigo comunitario.
Con este tipo de proyectos, la Fundación Proyecto Salesiano reafirma su compromiso con los sectores más vulnerables de Ambato, apostando por iniciativas que integran desarrollo económico, cuidado del ambiente, bienestar social y la recuperación de saberes ancestrales. (I)
