Parques / Lic. Mario Mora Nieto

Columnistas, Opinión

Con frecuencia, el Dr. Misael costa Solís expresaba que “se ha usado y abusado de los vocablos parques, reservas, santuarios y otros más”.

            La anarquía nomenclatorial ha llevado a consecuencias imprevistas y ello ha ocurrido en nuestro medio, especialmente con el término “parque”, que comúnmente es aplicado a un área reservada para recreación humana, tal es el caso de nuestros bellos “parques” como el 12 de noviembre, Montalvo, Cevallos, Juan Benigno Vela, etc.

            “La existencia de parques urbanos no tiene nada que ver con la protección y conservación de la naturaleza y es necesario evitar, en lo posible, tal confusión y lo mejor sería eliminar de la nomenclatura proteccionista la palabra “parque”.

En el ámbito ecológico se utiliza mucho el término “Parques Nacionales”, para denominar a reservas naturales establecidas por su atractivo incomparable y que tienen un noble propósito: proteger la naturaleza y ofrece solaz y fuente educacional.

            El motivo de declarar a determinadas áreas de la naturaleza como Parques Nacionales es evitar la acumulación de poblaciones humanas que pudieran perjudicar de una u otra manera la integridad ambiental. No se permite la estadía o residencia permanente, salvo de los guardianes, pero aún en este caso se debe prohibir estrictamente la existencia de asentamientos humanos. La evolución natural del medio puede ser sometida a modificaciones para aumentar el interés escénico, turístico o científico.

            El Ecuador, siendo un país mega diverso que posee el mayor porcentaje de especies animales y vegetales del planeta, ha determinado grandes áreas de su territorio para ser declaradas “Parques Nacionales”. Podemos citar:

  • Parque Nacional de Machalilla.
  • Parque Nacional Sumaco Napo Galeras.
  • Parque Nacional Yasuni.
  • Parque Nacional Cotopaxi.
  • Parque Nacional Llanganates.
  • Parque Nacional Sangay.
  • Parque Nacional Cajas.
  • Parque Nacional Podocarpus.
  • Parque Nacional Galápagos.

Además existen alrededor de 24 “Reservas Naturales”, entre Biológicas, Marinas, Ecológicas, Botánicas, Animales, etc.

Dentro de la realidad que estamos viviendo, las actuaciones negativas del hombre ante la naturaleza, estas áreas han sido declaradas protegidas a fin de:

  • Evitar la destrucción indiscriminada de bosques.
  • Evitar el empobrecimiento biológico del suelo, con disminución de micro flora y micro fauna.
  • Evitar el avance de la desertificación.
  • Evitar la extinción de especies autóctonas, vegetales y animales.

Ante este panorama, es necesario propender al buen manejo del recurso humano en cuanto a crear conciencia ecológica para propiciar políticas integrales de conservación de los recursos de la naturaleza. (O)

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