Cuando la tristeza es constante: una mirada a la distimia

Columnistas, Opinión

La salud mental en la actualidad es un tema que está en auge; pues la sociedad en la que vivimos aporta a que varios problemas y trastornos se hagan presentes, y uno de ellos es la distimia, la cuál es una depresión silenciosa pero persistente considerada como un trastorno depresivo, la cual puede tratarse con terapia y apoyo a tiempo.

 La distimia se caracteriza por un estado de ánimo bajo y continuo que dura al menos dos años, el cual se confunde con la personalidad del individuo; así como el sentir una sensación de tristeza constante; una baja autoestima y una fatiga prolongada que se mantiene de forma crónica, y como consecuencia afecta la calidad de vida de quienes la padecen.

 Dentro de los síntomas los cuales deben ser evaluados directamente por un profesional de la salud mental, los más comunes son: presencia de una baja autoestima; falta de apetito o sobrealimentación; sensación de vacío; fatiga constante; tristeza prolongada; dificultad para tomar decisiones y poca o nula concentración.

No se ha identificado una causa única para la distimia, pues todo esto suele ser el resultado del estrés prolongado; desequilibrios químicos en el cerebro; traumas o pérdidas tempranas; factores genéticos; ambientes hostiles; problemas emocionales, entre otros.

En varias ocasiones las personas que padecen distimia no buscan ayuda profesional a tiempo porque consideran que su estado emocional es parte de su personalidad, viviendo con este estado de ánimo deprimido que lo consideran parte de su identidad. 

Es fundamental generar conciencia de que la tristeza persistente no es normal y que la ayuda profesional puede hacer una gran diferencia; el saber que existen opciones de tratamiento y que con el apoyo adecuado es posible recuperar el bienestar y mejorar su situación de vida.  

Dentro del tratamiento para este trastorno tenemos la terapia cognitivo-conductual, la cual ayuda a los pacientes a que logren modificar sus pensamientos negativos, así como, a desarrollar estrategias para manejar de mejor manera el estrés, y por ende mejorar su autoestima.

Es importante mantener una vida activa, mediante la práctica regular de actividades físicas, complementándola con una alimentación equilibrada y la realización de actividades recreativas que resulten agradables y satisfactorias; mantenerse conectado con familiares y amigos, esto contribuirá a mejorar el estado de ánimo, reducir la fatiga, fortalecer el bienestar emocional y promover una mejor calidad de vida.   

En algunos casos, los antidepresivos pueden ser recetados para ayudar a regular los desequilibrios químicos en el cerebro. 

Si crees que puedes padecer distimia, es fundamental buscar el apoyo de un profesional de la salud mental, y recordar que un diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado pueden cambiar la vida de quienes la padecen.

“No tienes que controlar tus pensamientos, solo tienes que quitarles el poder de controlarte a ti”. (O)

Deja una respuesta