Oportunidad laboral en librerías

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Mientras 551 mil jóvenes en Ecuador no estudian ni trabajan, las librerías y papelerías legalmente establecidas de Tungurahua generan oportunidades de empleo temporal durante la temporada escolar, convirtiéndose en una alternativa para quienes buscan ingresos y experiencia laboral.

De acuerdo con las cifras citadas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en Ecuador existen 113 mil jóvenes desempleados y 551 mil jóvenes que no estudian ni trabajan, conocidos como “Ninis”. A escala mundial, 67 millones de personas entre 15 y 24 años están desempleadas, mientras la tasa de desempleo juvenil bordea el 12%, casi cuatro veces superior a la de los adultos. Además, 257 millones de jóvenes en el mundo se encuentran fuera del empleo y la educación.

Este panorama evidencia las dificultades que enfrentan las nuevas generaciones para incorporarse al mercado laboral. A ello se suma el avance de la inteligencia artificial y la automatización: según las cifras citadas, alrededor del 6,1% de los empleos ocupados actualmente por jóvenes presenta un riesgo muy alto de automatización, mientras que hasta el 20% del empleo actual podría verse afectado por estos procesos.

Frente a esta realidad, el sector formal de librerías y papelerías de Tungurahua apuesta por la contratación de jóvenes durante la temporada escolar. Marisol Valencia, expresidenta de la Asociación de Librerías y Papelerías de Tungurahua, señaló que la generación de empleo constituye uno de los principales aportes de los negocios legalmente establecidos.

“Ese es nuestro fuerte como empresas legales. Siempre buscamos ser generadores de empleo y nuestro sector principal son los jóvenes”, manifestó.

Valencia explicó que cada temporada escolar los establecimientos incorporan personal temporal y/o definitivo para atender áreas como ventas, bodega, atención al cliente y otras actividades relacionadas con el incremento de la demanda.

Por ello, hizo un llamado a las familias a realizar sus compras en establecimientos legalmente constituidos, argumentando que el consumo local contribuye también a sostener plazas de trabajo para jóvenes de la provincia.

Uno de los rostros de esta realidad es Edison Sebastián Gómez, de 24 años, quien actualmente trabaja en ventas y marketing digital en una librería de Ambato.

El joven es piloto comercial y se graduó hace tres meses en Quito. Sin embargo, mientras completa su certificación de inglés avanzado, requisito que necesita para postular a una aerolínea, encontró en la librería una fuente de ingresos y experiencia.

“Yo empecé aquí desde chiquito. Trabajaba en las vacaciones del colegio en temporada escolar, en ventas, bodega y atención al cliente. Este es mi sexto empleo aquí”, contó.

Edison señaló que necesita aproximadamente seis meses más de preparación en inglés para completar los requisitos que le permitan aplicar a una aerolínea. Hasta entonces, el empleo temporal le permite sostenerse económicamente y continuar con su preparación profesional.

La expresidenta del gremio también cuestionó la competencia de comerciantes informales que llegan desde otras provincias, especialmente de la Costa, para instalarse temporalmente en plazas y mercados.

Según Valencia, estos vendedores no ofrecen las mismas garantías sobre sus productos ni generan empleo formal, debido a que muchas de estas actividades se desarrollan únicamente a nivel familiar.

Para el sector librero y papelero de Tungurahua, la contratación temporal representa una oportunidad para que jóvenes estudiantes, profesionales recién graduados y quienes buscan incorporarse al mercado laboral puedan obtener ingresos y experiencia.

En un escenario nacional marcado por 113 mil jóvenes desempleados y 551 mil que no estudian ni trabajan, cada puesto de trabajo puede convertirse en una puerta de entrada al mercado laboral. En este contexto, las empresas formalmente constituidas buscan aportar desde su actividad económica a reducir las dificultades que enfrenta la juventud para acceder a un empleo. (I)

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