Nuevos retos del espiritu emprendedor en la empresa familiar

Es una característica del ambateño, nos viene en la sangre, se transmite de generación en generación, pase lo que pase, siempre tenemos el deseo vehemente de emprender en negocios, y por lo general lo hacemos con nuestra propia familia, sea el cónyuge, los hijos, primos, hermanos o padres.
Emprendemos en talleres textiles, calzado, panaderías, restaurantes, venta de automóviles, comercio minorista (muchos de los cuales se sitúan dentro del comercio informal); para cumplir nuestro cometido necesitamos capital y contamos con una variedad de instituciones financieras, especialmente cooperativas de ahorro y crédito, donde se adquiere el dinero de acuerdo a nuestra necesidad y realidad.
Un error que cometemos inicialmente en nuestros emprendimientos es que confundimos el dinero del negocio con el dinero de la familia o el personal, dando una imagen irreal de nuestros balances cuando del análisis contable se trata, a este fenómeno podemos sumarle otro muy fuerte que tiene que ver con la ausencia técnica en el cálculo de los costos de producción, es más, en muchos casos no existe los registros correspondientes, guiándose tan solo por el precio de la competencia.
Sin embargo cuando la empresa crece, se presentan retos para permanecer en el mercado, algunos padres preparan a sus hijos para tomar las riendas del negocio y los envían a estudiar la parte “técnica” ya sea dentro o fuera del país en diversas instituciones y nunca se pierden capacitaciones locales que se llevan a cabo, incluso para ver el movimiento de la competencia; además ahora forjan reuniones con otros empresarios del ramo, con el pretexto del cafecito quincenal o mensual ya que ahí pueden observar las estrategias, la maquinaria utilizada así como la preparación de su mano de obra.
Nos encontramos en cambios de la fase productiva, administrativa, publicitaria y otras, hoy tenemos redes sociales, inteligencia artificial al orden del día, y aquella empresa familiar que no lo utiliza o que tiene tan solo conocimientos generales al respecto poco a poco se alejará del mercado.
Me gusta las reuniones con mis amigos, al calor de un café, hablamos de todo un poco, pero siempre enfatizamos la realidad socio económica de Ambato, y las oportunidades de negocio que se presentan diariamente.
