Los seminarios deben ser lo más prácticos posibles

Tuve la oportunidad de llevar a cabo un seminario sobre la “calidad en la atención al cliente” hace una semana y, como de costumbre llevé información en una flash memory y lo conecté a la laptop, lo encendí e inicie la clase con un saludo de bienvenida, enfatizando la generación de nuevas ideas para crear empresas y que el negocio atienda correctamente al cliente interno y externo.
En apenas 20 minutos, se generó mucha expectativa cuando los estudiantes, en su mayoría jóvenes empresarios que desean abrirse en el mundo empresarial captaban la idea central y se profundizó aún más el momento en el cual les consultaba sobre sus “experiencias” en la mala atención recibida en esta ultima semana al adquirir algún producto o solicitar servicios.
Existían respuestas a manera de desahogo sobre el trato y otras que en forma reflexiva les permitía aprender de lo que “no” deben hacer, una de las que mas llamaba la atención era la relacionada a que los vendedores por lo general se encuentran con celulares, con un poder de concentración tan grande, que ignoren casi en su totalidad al cliente e incluso le pueden decir que no existe el producto solicitado, tan solo por seguir en el “aparato inteligente”.
La falta de sonrisa y el saludo sigue latente como problema central en los establecimientos, sin darnos cuenta que estos detalles estimula a los compradores a sentirse como en casa para satisfacer su necesidad; seguido encontrábamos la falta de confianza en aquellos vendedores que llevan en su cuerpo exceso de tatuajes y piercing.
Aspectos como el aseo de la empresa y de los empleados, así como la correcta ubicación de los productos para agilitar procesos de venta, también son considerados dentro del área estratégica de la negociación.
Un alumno comentaba que los vendedores deben conocer todo sobre el producto, cómo se arma, modo de utilización, garantía que presenta y naturalmente ofrecer un valor agregado, es decir algo que no necesariamente sea parte del producto, pero que nos haga sentir bien, puede ser ofrecer un café, un sillón para descansar, etc.
Al finalizar el evento me di cuenta que nunca pasé el material preparado en power point en el proyector, enfatizando que los seminarios siempre deben ser prácticos para un mayor aprendizaje.
