Libertad en el Paso Lateral; rescate inextremis

Policiales, Seguridad

La oscuridad del sector de la vía Mocha-Tisaleo fue el escenario donde el azar y el instinto policial se cruzaron con el crimen, antier. Eran patrullajes de rutina los que detectaron un vehículo que no debía estar allí, o al menos no así: luces apagadas tras divisar el uniforme y una maniobra de escape que encendió las alarmas de la policía nacional.

Lo que empezó como una persecución ininterrumpida  desde la vía Mocha-Tisaleo, terminó en un estruendo de metal y pólvora en el Paso Lateral, sector Huachi Grande. Los sospechosos, en su afán de burlar la justicia, no solo aceleraron el vehículo robado en el que huía, sino que abrieron fuego contra los servidores policiales.

Ante la agresión, la respuesta fue el uso legítimo de la fuerza. Los proyectiles policiales neutralizaron la amenaza e hirieron a uno de los implicados. En el fragor del accidente —provocado por la pérdida de control de los delincuentes—, surgió el milagro: en el asiento posterior, aterrorizado pero ileso, se encontraba una persona que había sido secuestrada.

El comandante de la Subzona Tungurahua, Jimmy Viteri, destacó la valentía del personal que no dudó en actuar frente al peligro. «Teníamos perfilados los vehículos sospechosos; la actitud evasiva confirmó nuestras sospechas», señaló, subrayando que aún no se habían registrado llamadas extorsivas por la víctima, lo que sugiere que el rescate fue oportuno y evitó calvario mayor.

Dos ciudadanos ecuatorianos fueron detenidos. Entre ellos, Jesús A., un hombre con un historial delictivo que incluye robo, hurto y tráfico de sustancias, además de otro sin antecedentes. Dos armas de fuego con las que repelieron a la autoridad. Tres teléfonos móviles y el vehículo recuperado, el cual circulaba con placas falsas.

Mientras los detenidos se recuperan de los golpes del siniestro bajo custodia policial, la víctima —cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad— vuelve a casa. (I)

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